Cosas que nunca debes decirle a una madre y ama de casa

Mother and baby in home office with laptop

Siempre he pensado que las amas de casa deberían cotizar a la Seguridad Social porque la labor que hacen cada día no sólo queda en casa. Actualmente no sólo son amas de casa, sino que el cambio social y de roles también apuesta por los amos de casa, otro colectivo mal visto. Tanto las mujeres como los hombres que se dedican al cuidado de los hijos y del hogar se merecen un aplauso porque están renunciando a muchos de sus sueños por su familia e hijos.

Las circunstancias de la vida de una persona pueden ser muchas y muy variadas y no es deber de nadie juzgar los caminos que las personas han querido o han tenido que escoger. Por eso hoy quiero hablarte sobre algunas cosas que nunca debes decirle a una madre y ama de casa (o amo de casa).

Yo nunca podría ser ama de casa

Claro que se puede, es algo que todos podemos hacer. Ser una mamá y ama de casa las 24 horas no es tan fácil como parece.

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La maternidad no es suficiente para mí

Eso no se debe decir en voz alta nunca porque es como insinuar que tú carrera es más importante que los hijos de la persona con la que estás hablando. Además, que alguien decida ser ama de casa no significa que no pueda seguir aprendiendo y desarrollándose profesionalmente desde casa. ¡Doble estrés!

No puedo permitirme el lujo de quedarme en casa sin trabajar

Las amas de casa tampoco, te lo puedo asegurar. Pero creen que sus hijos son lo más importante y deciden vivir de forma más austera para que los niños reciban el cuidado de uno de los progenitores, para que tengan una buena educación emocional y crezcan con la figura de sus padres muy presentes en su vida. No tendrán lujos no, pero es tan respetable esta decisión como que tú decidas salir cada mañana hasta casi la noche para  trabajar fuera de casa.

¿Qué opinas respecto a este tema? ¿Y qué opinas de las amas de casa que además son mamás trabajadoras? ¡Doble mérito!


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Familia

Maria Jose Roldan

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto... Ver perfil ›

Un comentario

  1.   Pilar dijo

    Qué entrada más buena.
    Cierto. Quedarse en casa a veces es una decisión personal, otras en cambio porque ha venido así. Todo trabajo es respetable.
    Y estar en casa es un trabajo. Igual de digno que estar en una oficina. Da lo mismo.
    El mérito no es de quien tiene más estatus y cobra más, sino de quien lo hace para servir a los demás (familia, empresa, sociedad).
    Entra en juego nuestro compromiso en las tareas de cada día.
    Me encantaría poder ver ese cambio del que hablas y que la sociedad nos acoja como “población activa”. Lo de inactiva no me gusta nada. No estamos en un sofá sin hacer nada. En casa no se para… y los hijos que cuidamos serán la sociedad futura.
    Más ayudas y una buena política social.

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