Crisis de lactancia: Qué hacer cuando ocurren

Anteriormente os comentaba que ya me había tocado pasar por la crisis de lactancia a las tres semanas de vida de mi bebé y que, en esa ocasión, no tenía información suficiente como para afrontarla, lo que me llevó a desesperarme y a tomar medidas no demasiado correctas. Luego volví a pasarla a los tres meses y medio, pero en esa ocasión supe cómo actuar y pude pasarla sin la menor preocupación.

Cómo detectar una crisis de lactancia

La mayoría de las veces podemos darnos cuenta de que estamos pasando por la famosa crisis porque el bebé tarda muchísimo menos tiempo en hacer su toma. Quizá antes tardaba media hora y, de repente, ves que en menos de cinco minutos ya te ha soltado. Otros signos frecuentes pueden ser que el bebé está engordando a un ritmo más lento, defeca menos veces al día o, al verlo todo el tiempo metiéndose el dedo o la mano en la boca, puedes pensar que siempre tiene hambre.

Qué no debes hacer

  • Tomar alimentos que estimulen la producción de leche: No servirá de nada. Bueno sí, es posible que tengas más leche, pero si el bebé está tomando menos (porque necesita menos) lo más probable es que acabes con los pechos hinchados y doloridos, teniendo que recurrir al sacaleches.
  • Darle biberón para que se llene más: Si tu intención es continuar con la lactancia es mejor que evites el biberón porque cuanto menos tome él de tu pecho menos leche vas a producir.

Qué debes hacer

  • Tener paciencia: Piensa que es solo una etapa en la que tu bebé hace su toma más rápido y además necesita menos que antes porque su crecimiento ahora es más lento. Es algo totalmente normal y pronto os habituaréis al cambio.
  • No le obligues a comer: Este fue un gran error mío, al ver que tomaba en poco tiempo y que además no me volvía a pedir hasta mucho después, pensaba que apenas estaba comiendo nada, así que intentaba por todos los medios que se agarrara al pezón. El pobre al final tomaba más, pero al no necesitarlo lo único que conseguía era que vomitase, y mi preocupación crecía. Este problema se solucionó cuando dejé de intentar que tomara cuando él no quería.
  • Relájate y síguele el ritmo: Es lo mejor que puedes hacer, aunque puede resultar agotador que tome cinco minutos, no te pida más hasta cuatro horas después y de repente empiece a tomar cada diez minutos, pero darle a demanda es lo que mejor funciona. Él sabe lo que necesita, por eso, relájate y síguele, verás como la “crisis” pasa casi sin darte cuenta.

Más información – Crisis de lactancia: Qué son y porqué ocurren

Foto – Ortopédica Digg


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Nutrición

Dunia Santiago

Soy técnica en educación infantil, estoy metida en el mundo de la redacción desde 2009 y acabo de ser madre. Me apasiona la cocina, la... Ver perfil ›

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