Cuando el bebé está de nalgas: medios naturales para que se coloque

beb de nalgas

Llegamos al último trimestre de embarazo y el bebé decide colocarse de nalgas. Aunque existen medios médicos para intentar que se coloque con la cabeza hacia abajo, apoyado en la pelvis de la mamá (como la versión externa) también nosotros podemos poner nuestro granito de arena de forma natural.

Existen diferentes técnicas y ejercicios que, si bien no nos pueden asegurar el éxito al 100%, pueden contribuir a que el bebé se gire y se coloque en la posición adecuada para que podamos tener un parto vaginal.

Ejercicios

a cuatro patas

Ponerse a cuatro patas (sobre manos y rodillas) 10 minutos, una o dos veces al día, hacia el final del embarazo puede ayudar a mover a tu bebé a la posición adecuada.

Ejercicio del gato: Colócate a cuatro patas, apoyando bien las manos y las rodillas en la colchoneta. Vigila que tu zona lumbar no se arquee, entonces coge aire y encorva la espalda lentamente, como haría un gato enfadado que se eriza, luego ve soltando el aire lentamente a la vez que vuelves a la postura inicial. Debes hacer este ejercicio pausadamente, sintiendo el movimiento de cada vertebra. Haz varias repeticiones.

ejercicio del gato

Elevaciones de pelvis: Tumbada sobre una colchoneta, apoya bien la espalda en el suelo, ten cuidado con la columna lumbar. Dobla las rodillas y apoya los pies sobre el suelo. Eleva la pelvis despacio, cuando llegues arriba haz una pequeña pausa y baja lentamente, como si fueras apoyando la espalda vertebra a vertebra en el suelo. Haz varias repeticiones.

Rotaciones de pelvis en la pelota de Pilates: Siéntate sobre la pelota teniendo bien apoyados los pies en el suelo y sin arquear la espalda. Balancea suavemente la pelvis, hacia los lados, de delante hacia atrás y en círculos.

pelota de pilates

Postura “del rezo”: Consiste en colocarse de rodillas sobre una colchoneta y bajar doblando la espalda hacia delate hasta apoyar la cabeza sobre los brazos, coloca un cojín bajo los brazos y el pecho. Mantén la postura unos minutos,  respiración pausada y agradable. No hagas el ejercicio después de comer.

postura de rezo

Natación: Nadar puede ser de utilidad. Sentirse ligera y libre de la fuerza de la gravedad resulta además de agradable útil para poder relajarte y adoptar posturas que permitan a tu bebé dar la vuelta.

Otras técnicas

Música para el bebé: Se basa en que el bebé oiga sonidos agradables en la parte baja del útero para intentar que se coloque. Consiste en colocar unos auriculares cerca del pubis y poner música clásica unos 10 minutos varias veces al día.

Visualización: Haz algún ejercicio de relajación que conozcas y concéntrate en relajar el abdomen mientras visualizas al bebé dándose la vuelta.

Haptonomía: La haptonomía estudia las relaciones afectivas, desde la concepción hasta la muerte, se la conoce como “ciencia de la afectividad”. Consiste en estimular la comunicación entre la mamá y el bebé a través del tacto del vientre. Localizando la cabeza dibuja con suaves toquecitos el camino que debe recorrer hasta colocarla en la pelvis, no consiste en masajear el abdomen o empujar al bebé( eso es algo que solo debe hacer un especialista como explicamos en este otro artículo). Debemos primero conectar con nuestro bebé e intentar solo con suaves toques, como los que haríamos al marcar un número de teléfono, intentar indicarle el camino.

Medicina Oriental

Moxibustión: Llamada la “técnica del calor sanador”, la moxibustión es un método terapéutico de la medicina tradicional china que consiste en aplicar calor estimulando una serie de puntos del cuerpo para sanar y equilibrar nuestras energías. El calor se produce utilizando las propiedades terapéuticas de una planta llamada Artemisa, que se prensa en forma de puro. Es importante aclarar que el puro no se aplica directamente sobre la piel, sino que se utiliza de forma “indirecta”, se enciende el extremo del puro y se dirige a los puntos específicos, manteniendo una distancia de unos 4 cm entre la piel y el puro. Para conseguir que el bebé se coloque en “posición cefálica” el calor se aplica en un punto conocido como “meridiano de la vejiga”, que se localiza en la cara externa del dedo meñique del pie. El tratamiento tiene una duración aproximada de dos semanas, con sesiones de 15 minutos aproximadamente.

Es una técnica muy utilizada y con bastante buenos resultados. El calor del puro estimula los receptores del calor de la piel del dedo. Se cree que el calor provoca la liberación de dos hormonas del embarazo, que pueden provocar las contracciones uterinas. Estas contracciones pueden estimular que el bebé se mueva.

Acupuntura: También es una técnica terapéutica de la medicina oriental. Consiste en la estimulación de ciertos puntos del cuerpo al introducir en ellos unas agujas especiales.

Moxibustion y acupuntura se utilizan en muchos casos de forma conjunta, pudiendo potenciar su efecto sanador. En cualquier caso, para realizar tanto una como otra técnica te aconsejo acudir a un experto en medicina oriental, cualquiera de estas técnicas mal realizadas puede suponer un riesgo mas que un beneficio.

Homeopatía: Existen diferentes preparados homeopáticos que pueden ayudarnos. Es muy importante que un especialista te paute la dosis y dilución adecuadas.

Siempre antes de realizar cualquiera de estos ejercicios o técnicas consulta con tu matrona o tocólogo, ellos te indicarán si existe alguna contraindicación en tu caso para realizarlos. Y si todo esto no tiene éxito siempre nos queda la opción de la versión externa.


Categorías

Consejos, Embarazo

Nati Garcia

Soy matrona, madre y desde hace un tiempo escribo un blog. Me preocupan mucho todo lo relacionado con la maternidad, la crianza y el crecimiento... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *