De la cuna a la cama

El paso de la cuna a la cama, es un paso muy importante y que debe tenerse especial atención, ya que conseguiremos o no, la seguridad de nuestro hijo, el paso de desarrollo que esto implica, y sin que sea un trauma para el niño.

Desde que nació, el moisés, y más tarde la cuna, han servido de recogimiento al niño, protegiéndole de corrientes de aire, resguardado de sonidos, y un mueble ideal para que su madre le meza para que se durmiera.

La cama, supone un espacio mucho más grande, donde se podrá mover mejor y con más comodidad, pero puede crearle inseguridad.

Debemos proteger los bordes de la cama con barrotes o barandillas para evitar caídas y accidentes, y si son camas funcionales, mucho mejor, como pueden ser cajoneras bajo, para aprovechar y guardar ropa de cama, ropa o juguetes.

Cuando ha llegado el momento de pasar a la cama, (que es cuando el niño dispone de la capacidad motora suficiente para repercutir en peligro de que se pueda caer de la cuna, o cuando su tamaño impida que se mueva con libertad), debemos ser pacientes con el niño, y hacerles ver lo maravilloso de la nueva experiencia y lo que el niño ha crecido y es mayor.

Esto ayuda un bonita cama, cómoda y decorada con los colores o personajes preferidos del niño, para que se sienta más a gusto y feliz en su nueva cama.

Fuente: bebes


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