Deambuladores

Cuando el niño comienza a desplazarse por sus propios medios hay que tomar una serie de recaudos para prevenir accidentes hogareños.

Los accidentes dentro del hogar son más frecuentes de lo pensado y en numerosas ocasiones revisten gravedad. Ocurre que los pequeños, son demasiado enérgicos, y cinco minutos de descuido del adulto, a cargo de su cuidado, son suficientes para que la hecatombe se desate.

Por ello, en esta etapa más conocida como la de los deambuladores, se sugiere tener en cuenta una serie de detalles, que pueden ser de utilidad si se desea evitar un accidente.

Los enchufes que están al alcance del infante, son una tentación constante al peligro. El niño puede ingresar en ellos sus dedos o algún elemento con el que esté jugando, generando un cortocircuito o, lo que es peor, recibiendo él mismo una descarga eléctrica. Para los tomacorrientes se pueden conseguir en el mercado unos cobertores específicamente diseñados.  Hay de tamaños y mecanismos variados.

Otros elementos de riesgo, son los recipientes con líquidos calientes. Se debe tener siempre presente, la altura a la que llega el brazo del bebé, ya que no es necesario que el niño camine, o esté de pié para llegar a un objeto. Con solo estirarse un poco, su mano llega a la meta.

También se puede lastimar con objetos cortantes, filos de mesas, muebles, etc.

Para los niños nuestro entorno cotidiano es un permanente desafío a la creatividad e imaginación. De nosotros los adultos depende que éste sea seguro.

Fuente: el jardín online


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