Decorando un espacio destinado al juego

Los más pequeños de la familia, merecen un espacio libre de obstáculos peligrosos y aptos para su normal desenvolvimiento y recreación. Desde ya que cuanto más colorido  e intensidad se otorgue a los mismos, mejor será la interrelación que el menor pueda establecer con éste.

Por ello, en primer lugar se sugiere planificar muy bien la superficie y el tipo de ambiente sobre el cual se llevará a cabo la labor. En el caso de estar hablando de un espacio verde, al aire libre, la superficie del piso puede ser cubierta por las alfombras de goma de colores que hoy hallamos en el mercado. Si el espacio, por el contrario, es cerrado, las alfombras de interiores serán las más adecuadas (recordar la condición de que éstas sean hipo – alergénicas y sin pelos largos).

Una vez determinada la superficie, se deberán elegir los colores que predominarán en el entorno. Se recomienda para estos fines, elegir colores vivos, alegres, que despierten el ánimo y las ganas de jugar y divertirse. Además, como va a ser un espacio especialmente dedicado a los más pequeños, y al juego, seguramente los juegos que en él se coloquen respetarán estas normas de colorido.

Finalmente, se debe distribuir los objetos que se han seleccionado para el espacio, de manera que los niños puedan aprovecharlos, sin llegar a golpearse. Por ello, se recomienda prestar especial atención a la cantidad de objetos y a la distribución espacial de los mismos, pues es muy probable que se tienda a la saturación del área.


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