Día Mundial del Sueño: hablamos de las apneas obstructivas en la infancia

Apneas del sueño

Hoy es el Día Mundial del Sueño, y el lema difundido desde la página del evento (World Sleep Day) es “Dormir bien es un sueño alcanzable”. Se pretende mostrar que para preservar cantidad y calidad del sueño adecuadas, es necesario mantener lo que se conoce como “higiene del sueño”. A menudo nos olvidamos de nuestro ritmo circadiano; me explico un poco más: en una persona sana, el sueño se produce de manera natural durante el ciclo de 24 horas. Es habitual que al llegar la tarde – noche (19/20 horas) empecemos a sentirnos somnolientos; también es normal que por la mañana no tengamos más ganas de seguir durmiendo; y que a medio día peguemos una cabezadita involuntaria (es fisiológico y natural).

Este ritmo se ve alterado por algunos factores como el consumo de estimulantes por la tarde, el uso de dispositivos tecnológicos en adolescentes por la noche, acostarnos muy tarde, haber dormido muchas horas de siesta,… Y también está influido por variables como la edad. Hoy en concreto nos vamos a referir no tanto a esos ritmos, ni a la higiene del sueño (bueno sí, parcialmente con un cuadro más abajo sobre las horas de sueño que necesitan los menores); sino al Síndrome de Apneas Obstructivas del Sueño (SAOS), que son “episodios repetidos de obstrucción de vías respiratorias superiores, generalmente acompañados de desaturación de oxígeno sanguíneo” (artículo de la neuropediatra Rocío Sánchez-Carpintero Abad en AEP).

El Hospital Vithas Xanit Internacional, nos recuerda que este trastorno del sueño está afectando a más de 100.000 niños de menos de 14 años, en toda España. Existen estimaciones porcentuales que hablan del SAOS como un problema que afecta a casi un 2 % de todos las niñas y los niños (y aquí se incluyen todos los que no tienen diagnóstico). ¿Que son estas apneas, os preguntaréis? Los síntomas incluyen ronquidos frecuentes, somnolencia durante el día, dificultades para mantener la atención, problemas para respirar durante la noche, y puede también que alteraciones de conducta (por la falta de descanso). Ni que decir tiene que si sospechas de apneas del sueño, deberías comunicarlo al pediatra, para que este – a su vez – prescriba un estudio completo, que permita identificar un posible problema, así como su abordaje.

En conjunto, los trastornos del sueño presentan una prevalencia muy elevada que los coloca como problema de salud pública; ya que el sueño es un estado fisiológico, y su alteración es causa de repercusiones físicas

Día Mundial del Sueño hablamos de las apneas obstructivas en la infancia

Las fuentes consultadas, señalan que el tratamiento en niños es generalmente quirúrgico, mediante el que se extraen las amígdalas y los adenoides. También existe una solución efectiva, llamada CPAP (o presión continua de aire por vía nasal), la cual implica que el niño deba dormir con una máscara; sin embargo está indicada únicamente en algunos casos de fracaso de las medidas quirúrgicas y en algunas patologías de origen neurológico.

Hay niños que tienen más predisposición a sufrir SAOS, por malformaciones como deformidades craneofaciales, síndrome de Down o parálisis cerebral; y el sobrepeso en ocasiones también lleva a padecer este trastorno, que en este caso, mejora con la pérdida de peso.

La galería a continuación, muestra síntoma de sospecha de SAOS, y relación de la edad con las horas necesarias de sueño


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Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

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