Diarreas y gastroenteritis veraniegas. Prevención y cuidados básicos

En verano solemos pasar mucho más tiempo fuera de casa. El buen tiempo de presta a la cervecita con tapa, los helados y las comidas fuera de casa. Además hace más calor por lo que los problemas gastrointestinales como las diarreas o las gastroenteritis, suelen atacarnos con más facilidad. 

La diarrea se manifiesta por la aparición de numerosas deposiciones blandas o líquidas, frecuentemente acompañadas de dolor de barriga o retortijones. Cuando viene acompañada de fiebre, náuseas, vómitos y malestar general, hablamos ya de gastroenteritis. Los niños y los ancianos son los más vulnerables a estas afecciones y, aunque generalmente no revisten gravedad, son bastante desagradables e incómodas. Además, es necesario estar alerta por si surgen complicaciones. Por eso, hoy te traemos una serie de consejos para prevenir y tratar las diarreas y gastroenteritis estivales.

¿Por qué son más frecuentes en verano?

En la mayoría de los casos, las diarreas y gastroenteritis se deben al consumo de alimentos en mal estado. Las altas temperaturas favorecen la proliferación de microorganismos patógenos en los alimentos, cuando estos no están bien refrigerados o se ha roto la cadena de frío. Además, como comentábamos al principio, el hecho de comer más veces fuera y con menor control, favorece la aparición de estas dolencias.

El contagio de persona a persona también es un factor a tener en cuenta ya que se trata de microorganismos que se transmiten muy fácilmente.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

Náuseas o vómitos en el embarazo

Dolor de barriga, nauseas, vómitos, fiebre y malestar general. Normalmente los síntomas digestivos duran un par de días , persistiendo unos días más el malestar general y el cansancio. Lo habitual es que en cuatro o cinco días el paciente se encuentre perfectamente y sin secuelas. 

Aunque se trata de una infección generalmente leve, las personas con el sistema inmune debilitado, los niños y los ancianos, deben ser estrechamente vigilados, ya que son más propensos a sufrir complicaciones como la deshidratación, pudiendo incluso requerir la administración de líquidos intravenosos.

¿Cómo se tratan las diarreas y gastroenteritis?

En la mayoría de los casos, si la diarrea no es muy abundante  y no hay fiebre elevada, el tratamiento consiste en mantener un adecuado aporte de líquidos y una dieta adecuada. En la farmacia se pueden comprar soluciones ya preparadas para reponer los líquidos y electrolitos, perdidos durante la enfermedad. en cuanto a la dieta, algunos médicos recomiendan seguir una dieta astringente, sin lácteos, ni fibras, ni grasas e ir incorporando estos alimentos paulatinamente a medida que vayamos mejorando. Otros profesionales en cambio, recomiendan, si el paciente tienen apetito, seguir una dieta sana, pero no necesariamente astringente.

Cuando la diarrea o los vómitos son muy persistentes o vienen acompañados de fiebre muy elevada, se debe acudir al médico para que valore si es necesario el tratamiento con antidiarreicos o antibióticos.

¿Cómo se previenen las diarreas y gastroenteritis estivales?

  • Presta especial atención a la higiene de las manos. Lávalas con agua y jabón cada vez que vayas al baño o vayas a manipular alimentos.
  • El alcohol en forma de gel es muy útil para desinfectar las manos y prevenir la propagación de microorganismos patógenos.
  • Extrema las medidas de higiene en los utensilios de cocina que vayas a utilizar.
  • Lava bien las frutas, verduras y hortalizas antes de consumirlas.
  • En caso de tener dudas sobre la procedencia del agua consume agua embotellada. Si no te es posible hiervela antes de consumirla.
  • Mantén los alimentos bien refrigerados y no rompas la cadena de frío.
  • Presta atención a determinados alimentos como el huevo o los lácteos ya que son más propensos a transmitir enfermedades como la salmonelosis.
  • Evita aquellos alimentos que han estado más de 24 horas a temperatura ambiente.
  • No compartas agua, alimentos o utensilios de cocina con otras personas.

Siguiendo estos consejos básicos tu familia y tú estaréis a salvo de las molestas diarreas y gastroenteritis estivales. Espero que te hayan resultado útiles y que disfrutéis de un verano saludable y sin ningún tipo de problema.


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