Dieta para adelgazar en la lactancia

Dieta en la lactancia

Durante el embarazo es frecuente coger unos kilitos más de los que ya se cogen en el embarazo, por lo que las mamás en cuanto dan a luz se someten a una dieta estricta y ejercicio físico intenso para poder bajar rápido esos kilos demás, sin embargo, esto puede perjudicar a la lactancia del bebé.

La dieta en este proceso de amamantamiento del bebé debe de ser sana y equilibrada para que proporcione la cantidad y la calidad idónea que el bebé necesita. De esta manera, hoy os damos algunos consejos para que esta dita sea ideal tanto para tí como para el bebé.

Dieta en la lactancia

  1. Fruta y verdura – para aportar vitaminas, minerales y fibra. Lo recomendable son dos piezas de verdura y 5 de fruta diaria.
  2. Legumbres y cereales – Estos son muy ricos en nutrientes y se deben ingerir 3 veces en semana para aportar el hierro necesario para el organismo.
  3. Proteínas – tanto carne como pescado. En cuanto a la carne, el pollo o la carne magra son bajos en grasas  proporcionándonos saciedad y, el pescado es preferible el azul para proporcionar la cantidad de ácidos Omega-3 que la embarazada necesita y si el atún es envasado es mejor por el alto contenido en mercurio.
  4. Lácteos – El yogur es rico en calcio y ayuda a mantener los huesos fuertes.
  5. Agua – Es importante para la lactancia mantenerse en todo momento hidratada y nunca tener la necesidad de sed, puesto que esto indica que los niveles están bajos.
  6. Reducir la sal y las bebidas gaseosas.
  7. Dulces, bollería o productos elaborados – Estos productos no proporcionan ningún nutriente para nuestro organismo y hacen que ganemos más peso por lo que no debe formar parte de nuestra dieta, sólo en casos excepcionales y ocasionales.

Dieta en la lactancia

Sin embargo, una buena dieta debe de acompañarse de unos buenos ejercicios aeróbicos para quemar así las calorías. Además, así mantenemos los músculos y huesos fuertes y fortalecidos. Por otro lado, este tipo de ejercicio combate contra la depresión, el sueño y el estrés.


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