¿Qué sabes sobre el dolor de garganta? ¿es de origen vírico o bacteriano?

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El otoño que se resistía a llegar ha hecho su aparición cuando apenas falta un mes para que entremos en la nueva estación, y (sinceramente) espero que el frío ya se mantenga, porque falta nos hace. Eso sí, las afecciones típicas de la época invernal ya se están manifestando (y de qué forma) los virus atacan el sistema inmunitario de los niños, y resfriados, gripes o infecciones del sistema digestivo están a la orden del día. Toca cuidarles, y cuidarnos (que las mamás aguantamos hasta casi no poder más y eso tampoco es bueno).

Hoy hablaremos del dolor de garganta: esa molestia (y mucho más) tan incómoda que provoca que los peques tengan dificultades hasta para tragar líquidos. Con más frecuencia de la deseada nos recetan antibióticos para curar a nuestros hijos, e incluso nosotras lo normalizamos, pero recordemos que un tratamiento con antibióticos sólo es eficaz para infecciones bacterianas. El uso indiscriminado de estos medicamentos está provocando entre otros problemas, una resistencia generalizada de las bacterias.

Y sí, hay mucha diferencia entre las bacterias y los virus, y es la base para entender el “porqué” no es necesario (ni conveniente) utilizar un antibiótico en el caso de enfermedad provocada por los segundos. Las bacterias son unicelulares y tienen vida, no todas son perjudiciales para el ser humano; los antibióticos evitan su crecimiento y reproducción, que son los procesos que nos dañan. Los virus (por el contrario) no tienen vida propia, y no pueden “existir” sin meterse en otras células vivas, el uso de antibióticos frente a una infección bacteriana no surte ningún efecto.

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La gripe es una infección vírica, la bronquitis también, y la sinusitis, y por supuesto el resfriado… solemos caer en el error de observar el color del moco para determinar (prueba casera de resultados nada fiables) si al niño lo ha puesto enfermito un virus o una bacteria, pero es mejor que nos vayamos al médico porque es casi diagnosticar “al azar”. ¿Y qué hay del dolor de garganta? Pues a veces es un virus el responsable, y otras… una bacteria. Vamos a verlo.

¿Qué sabes sobre el dolor de garganta?

Generalmente lo provoca una faringitis, amigdalitis o faringoamigdalitis, la mayoría de las veces (se calcula que en torno a un 70 por cien, aunque puede ser algo menos) con víricas. Y que estén causadas por virus significa también que se resuelven solas, o sea que el proceso es autolimitado.

Aunque claro está: por el bien de nuestros peques, aplicaremos medidas de carácter general como que se queden en casa (la infección aguda se puede contagiar), mantenerles en un ambiente cálido (sin frío ni calor excesivo) y seco, que estén hidratados, darles alimentos líquidos (caldos, sopas, …) si no tienen apetito, que descansen, y administrar analgésicos en caso de dolor o fiebre (según prescripción del pediatra).

Estas enfermedades son bastante molestas para los niños, aunque si se trata de infecciones víricas los síntomas serán leves, como garganta roja, tos y estornudos, mucosidad, y puede que fiebre. Por lo general no irán asociadas a ninguna complicación y se presentan más frecuentemente en niños de menos de 3 años.

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Faringitis estreptocócica.

Esta si que nos debe preocupar más, aunque con el tratamiento correcto también la curaremos. Es de origen bacteriano y provoca las características “placas” blancas (o rojas) en la garganta. Además inflama mucho los ganglios del cuello que puede que esté sensible, a los niños les duele la cabeza y están muy molestos. El pediatra valorará el estado del niño y si diagnostica infección por estreptococo, prescribirá antibióticos durante 10 días. También es necesario aplicar medidas generales, y de alivio.

Es menos frecuente en bebés y más común en niños de más de 4 / 5 años. La medida de prevención más eficaz es el lavado de manos y procurar que los niños utilicen pañuelos, ambas son complicadas de transmitir por la edad, por eso hay que insistir mucho sin importar si tienen 6 o 10 años.

El consejo que te podemos dar es que no te agobies, que te pongas en manos del médico de tus hijos, y que confíes en ella (o él): saben diagnosticar (normalmente sin prueba específica) y saben tratar. Por tu parte aconsejamos que cuides a tus hijos, y que no se te ocurra ni de lejos darles antibióticos por tu cuenta: si son necesarios será el pediatra el que los aconseje, si no, estarás tirando el dinero. Tampoco guardes antibióticos “de una vez para otra” o des los de un hijo a otro.


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Consejos, Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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