¿Dominas el arte de ser padre/madre?

 

Nadie nace aprendido de nada y es la vida la que nos va enseñando qué hacer y cómo conseguir las cosas para ir mejorando poco a poco. Cuando se es joven no se piensa en cómo se puede ser padre o madre, tenemos a los progenitores que nos dieron la vida y nos cuidaron siempre como ejemplo, sabemos que nos quieren de forma incondicional, pero quizá nunca te hayas parado a pensar que realmente ser padre o madre requiere el dominio de un arte.

Si en la actualidad eres padre o madre y no sabes si realmente estás siendo un  buen padre o madre, quizá debas descubrir si realmente dominas el arte de la paternidad y la maternidad. Muchos padres y muchas madres son grandes padres y grandes madres y ni siquiera se dan cuenta. Hay que valorar el gran esfuerzo y el gran valor que hay que tener para ser un buen padre o una buena madre. Por todos estos motivos, no te pierdas algunas señales que te pueden ayudar a saber si dominas este arte (seguro que sí).

Señales que te dicen que dominas el arte de la paternidad o de la maternidad

  • Eres capaz de comer con una mano mientras con el otro brazo sostienes a tu bebé sobre tu cadera y eres capaz de calmar su llanto.
  • Cuando sales a comprar lo haces a una velocidad tan rápida que no sabes al llegar a casa si has comprado todo o solo la mitad de las cosas.
  • Sientes gran satisfacción cuando tu hijo al fin hace de vientre después de varios días estreñido. Nunca imaginaste que podrías sentir tanta alegría al ver los desechos de otro humano. Pero sí, es así.
  • Te alegras casi como si te hubiera tocado la lotería cuando tu hijo aprende a sonarse los mocos. Por fin, ya no tendrás que usar más el horrible saca mocos. Ahora escuchar a tu hijo sonarse los mocos es casi como una canción celestial.
  • Has desarrollado visión de rayos X y eres capaz de saber si tu hijo tiene o no tiene fiebre con tan solo verle durante unos segundos. Además, gracias a estos rayos X eres capaz de administrar perfectamente los medicamentos en la penumbra de la noche. También puedes encontrar en la oscuridad chupetes caídos al suelo, mantitas para dormir, etc.

familia cocinando

  • Te pones ropa del invierno pasado y te das cuenta que está mal lavada y descubres mocos secos o leche materna en el tejido… en ese mismo instante y antes de cambiarte por otra prenda limpia, sonríes con nostalgia y te das cuenta de lo rápido que pasa un año.
  • Siempre llegas tarde a los sitios. No lo haces apropósito, pero si es por la mañana… dormir 5 minutos más es necesario después de una mala noche. Pero es que además, debes darte cuenta de si tienes todo lo que necesitas para poder salir a la calle con tus hijos. Cualquier contratiempo u olvido podría ser una catástrofe fuera de casa: pañuelos, toallitas húmedas, pañales, tentempiés, agua… todo es de vital importancia.
  • Tu biblioteca de casa ahora tiene más libros infantiles que de adultos. Tu hogar tiene más juguetes y cosas infantiles de las que puedas nombrar, también en la decoración de cualquier estancia.
  • El café se ha convertido en el elixir de los dioses, porque posee poderes mágicos que te ayuda a tener ese impulso necesario cada día… Sobre todo en esos días que por la noche has tenido que utilizar tus rayos X a altas horas de la madrugada.
  • Has descubierto que ya nada te da asco. No importa si hay vómitos o mocos en la cama o en el suelo… Lo retiras, lo limpias y todo esto sin pestañear. Lo más probable es que mientras lo haces calmes y tranquilices a tu bebé o a tu pareja.
  • Antes de ser padre o madre pensabas que eso de poner lavadoras todos los días era una pérdida de dinero y de energía. Ahora sabes que es necesario, si no todos los días, por lo menos día sí y día no. Es necesario, y lo sabes que es innegociable.

familia feliz

  • Los garabatos de tus hijos y posteriormente sus dibujos, son las obras de arte más importante que pueda haber en todo tu hogar. Quizá algunos los guardes en álbumes, pero otros es posibles que los hayas enmarcado y los muestres orgulloso/a en el salón de tu hogar. Los niños crecen, y lo hacen muy rápido…
  • Puedes sacar súper poderes si ves a tu hijo en peligro: te conviertes en más rápido/a que una bala y más poderoso/a que una locomotora, además puedes saltar cualquier obstáculo que se ponga en tu paso.
  • Mientras los besos provengan de tu bebé, no te importa que sean besos con mocos o llenos de babas. Los besos de tu bebé siempre serán bien recibidos.
  • Tu bolso incluye de forma diaria: toallitas húmedas, vasos para bebés, lápices de colores, ropa interior y botellas de agua -y nada es para ti-.
  • Eres capaz de hacer cosas distintas con las manos siempre y cuando signifique tener a tu bebé o a tus hijos bien atendidos en todo momento. 
  • En el cajón de tu ropa interior hay una pequeña cajita con los dientes de tus hijos -que por supuesto, te dejó el Ratoncito Pérez allí-.
  • Cuando ves a un padre o a una madre nervioso/a por el comportamiento de su hijo, sientes una gran empatía hacia él/ella y la situación.
  • Te empiezas a dar cuenta que cada vez te pareces más a tu madre.
  • Una noche perfecta significa: película en casa, pizza y palomitas mientras los peques duermen.
  • Has llorado de cansancio, y sabes que lo volverás a hacer.

escucha activa familia

¿Con cuántos de estos ítems te sientes identificado/a? ¿Crees que habría que añadir alguno o algunos más para poder completar la lista? Lo que está claro que cuando una mujer o un hombre se convierten en progenitores, sin duda empezarán una nueva etapa en su vida, una etapa diferente, difícil… Pero será la mejor etapa de todas.

 

 

 

 

 


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