Seguramente, muchos de vosotros habrĆ©is leĆdo artĆculos y libros relacionados con la educación emocional y la importancia que tiene en el desarrollo de los niƱos para su dĆa a dĆa. Para los que os encontrĆ©is algo perdidos, Rafael Bisquerra, catedrĆ”tico en Orientación Psicopedagógica nos dice que la educación emocional es Ā«un proceso educativo, continuo y permanente, que pretende potenciar el desarrollo de las competencias emocionales como elemento esencial del desarrollo integral de la persona, con objeto de capacitarle para la vida. Todo ello tiene como finalidad aumentar el bienestar social y personalĀ«.
La educación emocional estÔ muy ligada a la educación en valores, y muchos padres creen que es tarea de los centros educativos y de los maestros que los niños aprendan a identificar y reconocer sus propias emociones y las de los demÔs y saber gestionarlas (olvidÔndose las familias de ellos y dejando todo el peso educativo en muchas ocasiones a los colegios). Pero lo que es cierto, es que los profesores tienen que reforzar unos valores puestos en prÔctica previamente en los hogares. Y obviamente, de eso se tienen que encargar los padres.
AsĆ pues, el artĆculo de hoy pretende explicar que familia y escuela tienen que trabajar juntos en los conceptos de educación emocional y en valores para un desarrollo Ćntegro de los niƱos. Pero, Āæpor quĆ© es tan importante llevarlo a cabo en casa?
Expresión de emociones y sentimientos
Los niƱos que se sientan escuchados, apoyados y comprendidos por sus padres, posiblemente tengan menos problemas al hablar de sus emociones y sentimientos. De este modo, las familias sabrĆ”n y conocerĆ”n cómo se encuentran sus hijos, si se han sentido mal en algĆŗn momento del dĆa, si estĆ”n tristes o contentos⦠AsĆ, tambiĆ©n se estarĆ” fomentando una correcta comunicación entre padres e hijos y Ā la adquisición de valores importantes para el dĆa a dĆa tales como: el respeto, la empatĆa, y la escucha activa.Ā
Menos estrƩs, ansiedad y agobio
Los niƱos con una adecuada educación emocional estĆ”n aprendiendo a gestionar sus propias emociones y por lo tanto, sabrĆ”n reconocer momentos de estrĆ©s y ansiedad y poco a poco serĆ”n capaces de resolver por ellos mismos estas situaciones en el dĆa a dĆa. De esta manera, tambiĆ©n podrĆ”n ayudar a los compaƱeros que estĆ©n agobiados o se sientan intranquilos por algĆŗn motivo.

Mayor tolerancia a la frustración
Hay bastantes niƱos que se decepcionan muy rĆ”pido con ellos mismos. Que no admiten los fallos ni los errores y que no llevan bien eso de haberse equivocado. Los padres que estĆ©n teniendo en cuenta la educación emocional con sus hijos, les estarĆ”n enseƱando que no siempre se puede conseguir todo lo que se quiere o desea. Que habrĆ” momentos en la vida complicados y que no salga todo a la primera. AsĆ, los niƱos no se rendirĆ”n ni se quedarĆ”n hundidos ante cualquier tropiezo que tengan, sino que lo seguirĆ”n intentando hasta conseguirlo con sus propios medios.Ā
Autoestima y mejor concepto de sĆ mismos
Una adecuada educación emocional ayuda a los niƱos a tener un concepto positivo consigo mismos y con los demĆ”s tambiĆ©n. Al poder hablar con respeto de sus emociones y de cómo se siente, se estĆ” favoreciendo el desarrollo de una autoestima sana y equilibrada. De esta manera, las familias estĆ”n enseƱando a sus hijos a ser optimistas con la vida pero siendo realistas y humildes en sus dĆas.
EmpatĆa y asertividad con los demĆ”s
Los padres que estén enseñando a gestionar las emociones a sus hijos, no solo les estÔn guiando en la comprensión de sus propios sentimientos, sino también a identificar y reconocer las de los demÔs. De este modo, los niños emocionalmente inteligentes, aprenderÔn a ponerse en el lugar de los demÔs y tratarÔn de ayudarlos si es necesario. AdemÔs, estarÔn conociendo y entendiendo las emociones de las demÔs personas  y tratarÔn de comunicarse con los compañeros como sus padres lo hayan hecho con ellos. Por eso, es tan importante que las adultos mantengan una actitud de escucha activa y de compresión hacia sus hijos. No olvidemos que son el ejemplo a seguir de muchos niños.

Compromiso, sensibilidad y consciencia del entorno
La inteligencia emocional nos ayuda a ser mÔs comprometidos con los demÔs, mÔs sensibles y conscientes del entorno. Por eso, es tan importante llevarla a cabo con los mÔs pequeños. De esta manera, los padres estarÔn educando a niños justos, solidarios, sensibles con los demÔs y comprometidos con el entorno que les rodea. Si nos damos cuenta, los conceptos citados anteriormente (compromiso, sensibilidad, consciencia, solidaridad y justicia) son claves para que se intente cambiar el mundo a mejor o por lo menos se tenga intención de ello.
Resolución de problemas y conflictos
La educación emocional ayuda a los niƱos a que poco a poco puedan ir resolviendo de forma respetuosa y pacĆfica los problemas y conflictos que le vayan surgiendo a lo largo de sus dĆas. Hay que tener claro, que pasan muchas horas en los centros educativos, y que estĆ” dentro de la normalidad que no se estĆ© Ā de acuerdo con todos los compaƱeros y que se creen algunos roces entre ellos. Los niƱos que saben expresar sus emociones y sentimientos de forma adecuada, tomarĆ”n la iniciativa por sĆ mismos para resolver los problemas y los conflictos. Y eso es muy importante tanto dentro de un aula como fuera de ella.