Educar a nuestros hijos en su alimentación saludable

Las gemelas Kathy y María Campbell, fueron uno de los numerosos casos famosos de ejemplo de la enfermedad de la anorexia. Con solo 11 años, comenzaron a obsesionarse con su cuerpo, al oír decir a su padre que ya se les estaban formando caderas. Actualmente tienen 35 años y confiesan que fue un pacto entre ambas, el de perder peso para no convertirse en voluminosas, sin embargo, este pacto tuvo sus consecuencias, ya que no pudieron, debido al problema ,ser fértiles, algo de lo que se lamentaron toda la vida, pues la menstruación nunca les apareció al no desarrollarse perfectamente su aparato reproductor. Lo más increíble de todo, es que ambas estudiaron medicina y son doctoras.

Otra superviviente de esta enfermedad, es Gema Rabi. Su obsesión comenzó en un campamento de jovencitas, al conocer a una amiga que solo comía una vez al día y le dijo que solo era acostumbrase. Esto le llevó a la consecuencia de no comer y llegar a escupir su propia saliva para no engordar. Afortunadamente sobrevivió, llegando a pesar 28 kilos.

Sobre estos casos, hay que tomar conciencia de la importancia del sentirse bien, algo que va más lejos de lo que piense la gente. El sentirse física y psicológicamente estupenda, es lo que hace llevar una vida sana y duradera, una buena calidad de vida que nos hace sentir bien. Aceptarnos tal y como somos nos hace sentir felices.

Hemos de educar a nuestro hijos, el quererse a sí mismos, descubrir su belleza propia, tanto exterior como interior, hacer caso omiso de las exigencias sociales, amar nuestro cuerpo, reflejo de nuestro organismo y darle el cuidado que necesita.


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