Cómo educar a un niño terco

Un niño con rabieta

Es posible que pienses que tu hijo es terco o que tiene una actitud demasiado inamovible en algunas circunstancias, aunque también puedes darle la vuelta al asunto y pensar que tu hijo es tenaz y persistente en las cosas que le interesan. La palabra ‘terco’ puede tener connotaciones negativas, pero la realidad es que sólo será negativo si tú quieres que lo sea, porque puede tener muchas cualidades positivas, si sabes educarlo correctamente.

En este sentido, quiero darte algunos consejos para que puedas educar a tu hijo dentro de su terquedad pero que al mismo tiempo seas capaz de convertirlo en algo positivo. Porque que tu hijo sea terco, no significa que sea desobediente o que te quiera poner a prueba, simplemente significa que tiene su propio pensamiento y su propia manera de pensar… ¡y eso es maravilloso! 

Es posible que alguna vez hayas pensado que otros niños pueden ser agradables, que son fáciles de llevarse bien con ellos y que también son cordiales… pero que también hay otros niños que son todo lo contrario. Si tu hijo están dentro del grupo ‘todo lo contrario, es posible que sientas que sus interacciones con los demás son problemáticos. Quizá sientas como tienes que luchar cada vez que toca la hora del baño, la hora de dormir o como si cada conversación con tu pequeño fuese una pequeña guerra campal.

Debes saber de entrada, que no podrás modificar esto de tu hijo, pero sí que existen algunas estrategias que puedes utilizar para que tu hijo esté más receptivo a lo que dices y que por lo tanto, se vuelva más cooperativo cada día y sobre todo, que se sienta capaz de escucharte en todo momento. Pero, ¿cómo puedes conseguir educar a tu hijo al que consideras que es terco?

Escucha a tu hijo

Es necesario que escuches a tu hijo. Los niños tercos o rebeldes suelen tener fuertes preferencias y además, son cosas que tienen muy claras. Si tu hijo se siente molesto porque has tomado una decisión sin consultar con él previamente, deberás darte cuenta de esto y reducir la frecuencia con la que actúas de forma dictatorial en casa, guarda esto para momentos más importantes en los que seguro que tus hijos no deben tomar partido.

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Pero en otras ocasiones, es necesario que sí tengas en cuenta su opinión y que además, le dediques tiempo para que puedas escuchar todo lo que tiene que decirte. Si por ejemplo tu hijo te dice que no quiere ir a jugar con sus amigos, escucha sus razones. No obligues a tu hijo a hacer algo que no quiere hacer. En ocasiones sólo basta con negociar para que una situación sea ganar-ganar para todos.

Ten una actitud positiva

En lugar de apoyar la demanda o en lugar de utilizar una forma de comunicación negativa y exigente, es necesario que utilices una forma de comunicarte positiva, que sea alentadora. Por ejemplo en lugar de decir:‘Si no limpias tu habitación no verás la película’, es mejor decir otra frase positiva con el mismo significado como por ejemplo: ‘Tan pronto como limpies tu habitación, podrás ir a ver la película’. ¿Notas la diferencia entre una actitud negativa donde predomina demasiado la palabra ‘no’ y una actitud positiva que utiliza como base la motivación?

Distracción y opciones

Es importante que distraigas al niño con opciones. A los niños les gusta escoger y sentir que tienen el control. Los niños pequeños apenas tienen el control de las cosas porque son los adultos quienes se encargan de organizarles la vida, por eso, las pequeñas opciones para que sean capaces de escoger en su vida, puede marcar la diferencia.

Esta es una forma de conseguir que los niños hagan lo que tú quieras pero que sean ellos los que escojan hacerlo. Por ejemplo, en lugar de decirle a tu hijo que debe dormir la siesta, puedes ofrecerle una opción para hacerlo. Puedes probar por ejemplo opciones del tipo: ‘¿Prefieres dormir ya o jugar 5 minutos antes de hacer la siesta? Al estar pensando en qué puede escoger, no discutirá la opción y después cumplirá la orden gustosamente.

Un niño con rabieta

Involucra a tu hijo en la toma de decisiones

Debes involucrar a tu hijo en la toma de decisiones para que vuelva a sentir que tiene el control. Si tu hijo siente que tiene cierto control sobre su vida, podrá estar menos dispuesto a argumentar en contra de las solicitudes que realices. Es por eso, que resulta muy importante realizar reuniones familiares donde tu hijo también forma parte del ‘pequeño comité’. De este modo, se podrán tomar decisiones como una familia en estas reuniones. Permitirá que la opinión de tu hijo influencie en la toma de decisiones, algo que le hará aumentar su autoestima y lo mejor, se sentirá valorado y escuchado todo el tiempo.

No te olvides de las emociones

Es muy importante que te centres en las emociones de tu hijo. No es necesario que quieras hacerle frente a la terquedad, sino que lo ideal es que te centres en la causa que lo ha ocasionado. Para que tu hijo se sienta bien, es importante que cures el problema de raíz. Pide a tu hijo que habléis de sus emociones, que te diga por qué está molesto. Es necesario que ayudes a tu hijo a superar el malestar emocional para que entienda sus emociones.

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Para ello, no dudes en reconocer primero las emociones en ti mismo/a, para después reconocerlo en tu hijo/a. Es importante que le ayudes a tu hijo a comprender esa emoción y a ponerle nombre. De esta manera se sentirá mucho más capaz de poder buscar las soluciones necesarias al problema que le aflige sin tener que optar por un comportamiento que sea demasiado terco o que no le aporte realmente buenos sentimientos.

¿Crees que tu hijo es un niño terco? ¿En qué lo notas? ¿Cuáles son tus estrategias para que se sienta mejor y sea capaz de escuchar las opciones que le das sin encerrarse demasiado en sus pensamientos sin querer ver más allá?


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Familia

Maria Jose Roldan

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   olivia dijo

    Buenas noches, interesante articulo soy madre de un niño de tres años y estas ultimas semanas esta adoptando un rotundo no a las cosas que hasta hace poco las hacia sin problema -. como el vestirse solo, pintar, se niega a comer solo, por favor me gustaria saber como puedo ayudarlo y ayudarme a mi misma a no perder el control.
    gracias
    Melvy

    1.    Macarena dijo

      Hola Olivia, en primer lugar te entiendo a la perfección: las prisas, el estrés, hacen que perdamos los nervios con facilidad, criar sin demasiados apoyos también… No es fácil esta tarea… Debes pensar que el crecimiento no suele ser lineal, y que a veces suceden retrocesos: algo que el niño ya hacía y deja de hacer: probablemente no sean acciones intencionadas ni para molestar, y lo más seguro es que la etapa pase pronto y te olvides de ello. No hay problemas en que le vuelvas a ayudar, personalmente creo que con 3 años aún es pequeño para vestirse. Que estés para apoyarle, no significa que nunca volverá a hacer las cosas solo.

      No te lo tomes como un desafío, sólo necesita que le entiendan y que estén a su lado. Un saludo cariñoso.

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