El agua y la vida: explica a tus hijos el ciclo del agua

Por supuesto que es importante en la vida de nuestros hijos, pero es algo que va más allá. La relación que tiene el agua con la vida es tan íntima que no se concibe una sin la otra.  Lo primero que se busca en otros planetas para plantearse la existencia de vida, es precisamente agua. Es un medio imprescindible para el desarrollo de la misma.

Dada su importancia, es preciso que ayudemos a nuestros hijos a cuidarla y respetarla. Es más fácil que lo hagan conociendo más de ella, sabiendo los procesos que atraviesa en su ciclo y cómo podemos cuidarla en cada uno de ellos.

¿Porqué deben entenderlo nuestros hijos?

Todos hemos estudiado en el colegio este proceso, aparentemente sencillo, por el cual el agua pasa por los distintos estados físicos posibles. A veces sin embargo la explicación surge de la duda de tu hijo al ver cómo llueve. Aunque el motivo principal por el cual es importante que tus hijos comprendan el ciclo del agua es que deben ser conscientes de que es un bien limitado, que circula transformándose una y otra vez.


Cada vez es más patente la escasez de agua potable en el mundo. Hay más contaminación, más agentes infecciosos, más consumo, etc. Esto preocupa a países de todo el mundo, más aún a países con problemas bélicos. En dichos países mueren más niños como consecuencia de los problemas de abastecimiento de agua potable, que producto de la violencia. Este hecho es uno de los más destacables a la hora de ser consciente de la importancia de que nuestros hijos comprendan el ciclo del agua y ese concepto del agua como recurso limitado.

¿Cómo le explicamos el ciclo del agua?

Existen numerosas formas de explicárselo, lo primero será que nos adaptemos a su edad y las circunstancias. Es decir, si la duda surge de la pregunta sobre la lluvia, con una explicación sencilla puede que sea suficiente. Sin embargo si queremos, podemos optar por otros medios.

Hoy en día es fácil recurrir a material multimedia disponible en la web. No nos costará encontrar un vídeo tutorial o un infograma, explicando el proceso detenidamente, para que ellos puedan entenderlo.

Otra opción es realizar nuestro propio dibujo o maqueta del proceso. Esta será una buena excusa para realizar una actividad manual divertida con tus hijos.

Si tus hijos tienen la suficiente edad como para comprender y asimilar conceptos algo más complejos, siempre puedes optar por hacer un experimento. Puedes por ejemplo crear un pequeño invernadero con una botella de plástico. Tus hijos puedan ver cómo se condensa el agua para luego caer y asimilar así mejor el concepto del proceso.


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