El estilo colonial

La decoración de los primeros colonos sentó unas pautas de decoración que dieron nombre a este estilo, procedente de Alemania e Inglaterra.

Las paredes son de color blanco sucio contrastado con el color oscuro de sus complementos (cornisas, sillas, marcos, puertas, ventanas…) siempre de madera.

Las pinturas se sitúan al ras de los respaldos de las sillas, son suaves y tenues, las sombras verdes, azules, grisáceas, rojizas… siempre a conjunto del mobiliario en vez de con las paredes.

Los suelos de madera pulida (actualmente, esto se consigue con el parqué).sobre ellos alfombras de paño o lonetas pintadas a mano.

Las persianas son muy utilizadas como solución muy común, al igual que las cortinas colgadas de riel a mitad del marco de la ventana para permitir la entrada de la luz y a la vez intimidad (estilo cafeterías).

Los muebles de madera y en color cuero con mucho brillo, en ellos se incluyen cajas para guardar mantas, comida… y los altillos que sirven de almacén.

Las mecedoras y los sofás de pelo de camello, son complementos muy sutiles para este estilo.

Las camas muy típicas son las doses, con altos y redondeados soportes en las esquinas. Los bajos de estas camas se utilizaban para guardar otra cama más pequeña con ruedas para los niños o invitados.

Un elemento que hemos visto muchas veces (sobre todo en la televisión y en mercadillos) son los edredones constituidos por diversas telas en forma de retazos, esa se van uniendo con dificultosa labor, un ejemplo que se convirtió en una manualidad local y popular, siendo su origen la sustitución barata de los hogares más pobres para decorar sus camas.


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