El hierro en los alimentos

A partir de los 6 meses, las reservas de hierro del bebé se agotan, es entonces cuando debemos estar atentas a los alimentos ricos en este para que los consuma.

Hay dos clases de hierro: el de origen animal y el de origen vegetal. El primero se encuentra en las carnes y vísceras de los animales, el segundo en las legumbres y en menor cantidad en frutas y verduras.

El que proviene de los animales, es del mismo tipo  que el del ser humano, nuestro organismo, lo asimila más fácilmente y no se destruye al mezclarse con otros alimentos.

El de origen vegetal, es más difícil de absorber, para ello, se ha de acompañar con vitamina C.

Para que a nuestro organismo le resulte más fácil asimilar el hierro, no se debe mezclar con té, café, gaseosas, infusiones, leche… ya que estos alimentos bloquean la absorción. Si por cualquier causa, necesitamos tomar algo caliente después de las comidas, hemos de esperar alrededor de 20 minutos.

Parece increíble que la leche, haga difícil la absorción del hierro por el organismo, esto es debido, a que el calcio, muy abundante en la leche,  bloquea a este otro mineral, por ello, han de ser consumidos por separado. Hay muchas leches enriquecidas con hierro, pero esto es un error si la damos, por ejemplo, a los niños, ya que evitará la absorción del calcio, al ser elementos incompatibles. Una buena forma de organizar la dieta, es consumir los lácteos en el desayuno y el resto de alimentos ricos en hierro durante la comida y la cena.


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