Las instalaciones del Hospital General de Castellón se preparan para un cambio de imagen significativo durante los meses de calor. La Conselleria de Sanidad ha dado luz verde a una intervención de calado que busca, por encima de todo, que las futuras madres se sientan más cómodas y escuchadas. Con una inversión superior a los 550.000 euros, el centro hospitalario actualizará su área de obstetricia para ponerse a la vanguardia de las recomendaciones sanitarias internacionales, permitiendo que el momento de dar a luz sea una experiencia mucho más íntima y menos medicalizada si así se desea.
Esta reforma no es un capricho estético, sino una respuesta a una demanda histórica de las familias castellonenses. El objetivo principal es que el entorno se adapte a las necesidades fisiológicas y emocionales de la mujer, dejando atrás estructuras más rígidas. Para ello, se ha diseñado un espacio que no solo busca la seguridad clínica, que ya está garantizada, sino también el bienestar emocional durante el proceso de alumbramiento, evitando situaciones de violencia obstétrica. De esta manera, el hospital de referencia de la capital de la Plana se equipara a otros centros cercanos que ya habían dado este paso hacia la modernidad asistencial.
La llegada de la bañera obstétrica para una atención humanizada
La gran protagonista de este proyecto es, sin duda, la nueva sala equipada con una bañera obstétrica diseñada para la dilatación y el parto. El uso del agua templada como método analgésico es una técnica cada vez más valorada, ya que ayuda a aliviar las contracciones y favorece la relajación de la gestante sin necesidad de recurrir de forma inmediata a fármacos. Este recurso permite que la mujer tenga un mayor control sobre su cuerpo, promoviendo una movilidad que facilita el descenso del bebé y acorta, en muchos casos, los tiempos de espera.
Además de la bañera, el diseño de las nuevas estancias sigue las pautas de lo que se conoce como parto humanizado. Esto implica que la tecnología médica necesaria permanece en un segundo plano, creando un ambiente más acogedor y menos hostil. La idea es fomentar la fisiología natural del nacimiento, asegurando que cada mujer pueda elegir la postura o el método de alivio del dolor que mejor le siente, siempre bajo la atenta pero discreta supervisión del equipo de matronas y ginecólogos.
Logística veraniega y adjudicación de las obras
Para que estas mejoras vean la luz lo antes posible, el hospital ha tenido que organizar un complejo puzle logístico. Las obras se han adjudicado a la empresa Comsa Services, la única entidad presentada al concurso, que se encargará de ejecutar los trabajos durante el periodo estival. Aunque realizar reformas en un hospital siempre es un reto, se ha optado por el verano para agilizar los plazos y tener las nuevas salas operativas en el menor tiempo posible, cumpliendo con los estándares de calidad exigidos por la administración pública.
En cuanto a la organización interna, el hospital ha previsto que no se pierda ni un ápice de capacidad asistencial. Mientras los operarios trabajan en la zona habitual, el área de partos se trasladará temporalmente a la planta 3C. Este espacio ha sido acondicionado específicamente para que las embarazadas reciban la misma atención de calidad que siempre, manteniendo todos los recursos materiales y humanos necesarios. Así, tanto el servicio de Ginecología como el de Obstetricia funcionarán a pleno rendimiento, garantizando que los nacimientos previstos para estas fechas se desarrollen con total normalidad y seguridad.
Hacia la excelencia en la acreditación IHAN
Este proyecto de reforma es una pieza fundamental dentro de un plan mucho más ambicioso: alcanzar los máximos niveles de la acreditación IHAN. Este sello, otorgado por la OMS y Unicef, certifica que el hospital cumple con las mejores prácticas en la asistencia al nacimiento y el fomento de la lactancia materna. Actualmente, el Hospital General de Castellón se encuentra en la fase 3D de este proceso y las nuevas instalaciones son clave para dar el salto definitivo hacia la fase 4D, que representa el nivel de excelencia más alto a nivel mundial.
No se trata de un esfuerzo aislado del hospital, ya que la red de Atención Primaria de la provincia también está muy involucrada. Hasta 16 centros de salud del departamento cuentan ya con distintos niveles de este galardón, lo que asegura que la mujer recibe una atención coherente y basada en la evidencia científica desde las primeras consultas del embarazo hasta el postparto. El compromiso de los profesionales es total, trabajando codo con codo para que Castellón sea un referente en el respeto a los tiempos del parto y el apoyo incondicional a la crianza desde el primer minuto de vida.
La renovación del área obstétrica supone un salto cualitativo para la sanidad pública de Castellón, permitiendo que las familias dispongan de opciones más naturales y respetuosas en un entorno seguro. Gracias a la reorganización estratégica de los recursos y la inversión en infraestructuras, el centro hospitalario no solo mejora su capacidad técnica, sino que refuerza su vertiente más humana, asegurando que cada nacimiento sea tratado como el evento único y especial que es, sin que las obras interfieran en la calidez de la atención recibida por las gestantes durante este verano.
