El masaje perineal

Masaje perineal

Al llegar el momento del parto dependiendo de cada mujer se pueden dar complicaciones que lleven al corte del periné para la mejora de la salida del bebé. Hoy en día son muchas las mujeres que necesitan de esta práctica y es por ello que la Organización Mundial de la Salud cree que se debería de buscar otras alternativas para proteger el periné.

Una de las cosas que podemos hacer nosotras para mejorar la zona y evitar que se nos practique es el masaje perineal. Que esto se produzca depende de alguno de los cuidados que se pueden tener previamente a parte del masaje y del trabajo de la matrona en el momento del parto, aunque no se asegura al cien por cien que no se tenga que realizar, también debemos saber que después de pasar por la episiotomía  hay que tener una serie de cuidados. 

Modificar el tono y la elasticidad como la vasculación pélvica y la aplicación de compresas calientes, el control de la salida de la cabeza del bebé o escoger una postura que reduzca la presión sobre el periné y distribuirla de forma equitativa como de cuclillas o decúbito lateral.

El masaje perineal se trata de una medida física preventiva que se realiza durante el embarazo y consiste en la estimulación táctil de la piel y los tejidos aconsejable para protegerse contra el trauma perineal. El perineo en la parte del cuerpo que forma el cuerpo pélvico con forma de rombo que se divide en dos triángulos donde en el anterior de encuentra la uretra y en el posterior el ano.

Puede ser realizado por nosotras mismas aunque es más cómodo tener la ayuda de la pareja sobre todo a medida que avanza el embarazo.

Masaje perineal

La manera de realizar este masaje es colocar los dedos lubricados en el interior de la vagina, unos tres centímetros y empujar el perineo hacia abajo, hacia la zona del recto y hacia los lados de la vagina, estirando hasta notar sensación de escozor y de forma suave. Mantener una presión sobre la zona del perineo con los dedos durante dos minutos o hasta que resulte molesto.

Es importante consultarlo con el médico, evitar la presión sobre la uretra para prevenir infección de orina y parar el masaje si aparece dolor.  Hay que evitar realizarlo si hay varices vulvares, infecciones vaginales o urinarias u otras complicaciones del embarazo.

La constancia es un factor clave para que resulte de lo más eficiente junto con la utilización de un lubricante en aceite o crema para hacer del masaje lo más cómodo posible.


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