El porcentaje de adolescentes que reciben sexting en sus dispositivos móviles es alarmante

Prevención del sexting

A principios de este mes se celebró la Jornada “Delincuencia sexual contra menores: manifestaciones tradicionales y contemporáneas”, dentro de la que se presentó un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Lleida. El trabajo – pionero en el estado español – es un análisis específico sobre victimización sexual de adolescentes por conductas online, concretamente grooming y sexting. Durante el año que está a punto de acabar se han realizado casi 500 encuestas a estudiantes de ESO y Bachillerato de cinco centros educativos catalanes, y se considera que los resultados pueden ser extrapolables al conjunto de la comunidad autónoma, ya que la muestra ofrece un nivel de confianza de resultados del 95 %.

Como sabéis (y si no, os lo explico yo) el sexting consiste en el envío de imágenes propias en formato de vídeo o fotografía, que poseen un claro contenido sexual: desnudos, poses con carga erótica, semidesnudos…); es una práctica llena de matices, es decir hay multitud de factores que influyen a la hora de considerarla, entre ellos la identificación del contenido, o el origen (¿la ha generado el protagonista o ha sido robada?), etc. En este post, Maria José nos hablaba de los peligros que entraña el sexting. Pues bien, volviendo a la investigación mencionada más arriba, se concluyó que la prevalencia vital de intervención de adolescentes estaría en torno al 33,5 % de media, y teniendo en cuenta la edad de los participantes, es cuanto menos alarmante.

Puede que os preguntéis, ¿por qué asumen ese riesgo las chicas y los chicos adolescentes?, existen varias razones que debemos entender antes de juzgar, por ejemplo la falsa sensación de anonimato (y en consecuencia, seguridad) que ofrecen las comunicaciones a través de RRSS y mensajería instantánea; pero también:

  • La presión de grupo lleva en ocasiones a adoptar comportamientos para ser aceptados.
  • El desnudo ha sido normalizado en nuestra sociedad por la publicidad y ciertos modelos sociales; así como por prácticas tanto de famosos como de personas anónimas.
  • Obviamente no vamos a entrar en mojigaterías, pero no es lo mismo desnudarse delante de una persona, dos, tres o cuatro, que enviar una foto a un destinatario que- a su vez – la difunde masivamente por Internet

  • A esas edades, chicos y chicas se definen sexualmente, son vulnerables a la sobreexposición de contenidos inapropiados y sus consecuencias.
  • La adopción de conductas sexuales impropias está marcada en parte por la hipersexualización de la infancia.
  • Al definir qué conductas serían o no impropias, debemos tener en cuenta siempre la edad, aunque los riesgos inherentes al sexting existen siempre; en la intención no es lo mismo una niña de 10 que una de 16 (para la que, quizás, sería una conducta más propia en un contexto no virtual)

  • Cuando se envía la imagen de un desnudo suele existir una confianza ‘ciega’ en el receptor, en que no reenviará a su vez el contenido.
  • La inexperiencia vital de los adolescentes, les impiden recrear otros escenarios futuros en los que la foto enviada hace años les puede ocacionar problemas.

¿Y que hay de los padres?

Según la Guía sobre adolescencia y sexting editada por INTECO Y Pantallas Amigas, el 59,9 por ciento de progenitores con niños entre 10 y 16 consideraría muy grave si su hija /o se hiciese fotos en una postura sexy; mientras que el 60,2 % cree que es muy grave que las reciban.

Prevención del sexting2

Debemos conocer los riesgos para el menor cuya imagen es difundida, estos son:

  • Amenazas a la privacidad.
  • Riesgos psicológicos.
  • Ciberbullying.
  • Sextorsión.
  • Riesgos físicos y geolocalización.
  • Grooming.

Y una vez conocidos, es hora de interesarnos por el mundo online de nuestros hijos, de supervisar el uso de los dispositivos móviles, de conversar con ellos, de escuchar su mundo y sus emociones, ponernos en su lugar, entenderles, y procurar que comprendan que el comportamiento en red también puede tener consecuencias indeseadas para sus protagonistas.

Creo que los padres nos debemos tomar muy en serio el tema de la exposición a riesgos a través de Internet por parte de niños y adolescentes, y más teniendo en cuenta esas cifras que nos indicaban un aumento en el uso de dispositivos móviles por parte de menores entre 10 y 15 años.

Imagen — (Primera) philcampbe


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Seguridad, Varios

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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