El tartamudeo

El tartamudeo

Uno de los problemas por los que pasa un niño que tartamudea es la incapacidad de poder corregirse él mismo y la vergüenza que a edades muy tempranas pasan por culpa de burlas y risas de los compañeros del colegio.

El niño puede experimentar reacciones emocionales negativas por parte de la familia y de compañero como se ha mencionado anteriormente, situaciones embarazosas, culpa e ira son uno de las reacciones mas comunes. Evitar hablar y una pobre autoestima pueden afectar al desarrollo social y del lenguaje y conllevar problemas académicos y ocupacionales. 

El tartamudeo aparece típicamente entre los dos y cuatro años, con menos frecuencia de los cinco a los siete años y raramente durante la adolescencia. Para los niños que empiezan a andar, el tartamudeo es un síntoma transitorio del desarrollo que dura menos de seis meses, aunque el 25% de los casos de comienzo temprano presentan tartamudeo persistente pasados los doce anos. Cuando el inicio tiene lugar durante el periodo de latencia, normalmente, los síntomas se relacionan con el estrés y tienen un curso de benigno de seis meses a seis años de duración.

Al principio de la enfermedad, el niño no es consciente del síntoma. Normalmente aumenta y disminuye durante la infancia, ya sea mejorando o empeorando y son los varones los que tienden a presentar formas más crónicas del trastorno.

Tartamudeo Para tratar el tartamudeo, la terapia del habla y del lenguaje abarcan algunos elementos de la terapia conductual, factores modificables del entorno y conversaciones que desencadenan el tartamudeo, la relajación, el control del ritmo, el suministro de información y el manejo de movimientos corporales secundarios, así como favorecen la autoestima y la asertividad social. Los métodos que pueden incluir son la imitación, la interpretación de roles, la práctica del habla (durante la lectura en voz alta, las conversaciones…), hablar en situaciones diferentes (a solas, en grupo, en frente de la clase, por teléfono) y con diferentes personas. No se recomienda la psicoterapia, aunque puede tenerse en cuenta si el tartamudeo persiste o se inicia en la adolescencia.

Más información- Las alteraciones del habla


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *