El uso del andador

Llamamos andador a un objeto que sirve para que los pequeños que aun no caminan puedan desplazarse a través del espacio. Dicho instrumento, generalmente consta de un asiento, protección  plástica. En su base, una serie de ruedas, la cual varía de acuerdo al modelo, se mueven al recibir el empuje del niño, ubicado en el mismo.

Desde hace un tiempo, los andadores dejaron de ser recomendados por pediatras y, por el contrario, la sugerencia de los profesionales es que se evite su utilización.

Los fundamentos de esta sugerencia giran sobre las siguientes convicciones:

1- El hecho de utilizar el andador, en muchos casos estudiados, ha suprimido etapas intermedias al caminar, sumamente necesarias para una buena adaptación motriz del niño. Entre estas etapas, podemos mencionar: arrastre, gateo, etc.

2- El balanceo del andador, hace que el niño lleve su cuerpo hacia un costado. Al prescindir de este soporte, el niño no llega a adquirir el equilibrio.

3- El andador solamente estimula las piernas. Los brazos y parte superior del cuerpo se ven postergados.

4- Muchos accidentes se desenlazan al utilizar incorrectamente este instrumento. Los mismos pueden ser de variada intensidad, y generar graves lesiones en el niño.

Sin embargo hay personas que eligen el andador para estimular los primeros pasos de sus hijos, o simplemente para proporcionarles a los mismos un medio de entretenimiento.

Así como en un comienzo del artículo se mencionó el desacuerdo por el uso del andador de muchas personas, muchas otras lo defienden.

Fuente: consumer


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