¿Sabes cómo elegir el calzado de verano que llevarán tus hijos?

Calzado-niños-verano3

Me encontré ayer con un post de Netmums sobre los crocs (zuecos de verano), y los posibles riesgos que para los peques podría tener calzarlos en verano. Seguramente habrás oído hablar sobre este tema, y es que principalmente se culpa a estos zapatos que tantísimos niños llevan en verano de no prestar suficiente apoyo al talón, lo cual podría acabar con una tendiditis, y causar incluso problemas en las uñas. Como es de imaginar, si no tenemos el talón bien sujeto tendemos a usar los pies para agarrarnos, pero ello es muy poco saludable, más aún si los usuarios son niños, que están desarrollando su sistema músculo esquelético.

He pensado en recoger algunas pautas y consejos relacionados con la compra de calzado infantil para el verano, aprovechando que aún quedan varias semanas hasta que acabe la estación y más de una madre / un padre tendrá que volver a adquirir (a veces se rompen pronto) o renovar. ¿Deportivas, zapatos de goma, sandalias de piel…? Dependerá en primer lugar del tipo de actividad a realizar, pero antes de que sigas leyendo te contaré que los bebés si aún no caminan, pueden ir descalzos, de esta forma pueden seguir explorándose los pies, y sintiendo las superficies por las que gatean o dan algún pasito en el camino a la autonomía 🙂 ; recuerda además que el sentido del tacto es muy importante en estas etapas.

Siguiendo un poco con los llamados ‘crocs’, en realidad es una marca, aunque hay varios modelos similares, y el problema de la falta de agarre del talón lo comparten también las sandalias. Así que se opta por recomendar la evitación de un uso continuado, que también elimina el riesgo de contraer hongos (el material del que están fabricados no transpira) u enrojecimientos.

Pies bien calzados, pies sanos.

Un calzado inadecuado puede provocar otros problemas como deformidades en los pies, ¡fíjate lo importante que es! Pero si quieres saber en qué fijarte para detectar anomalías provocadas por calzados, te lo cuento. Uñas decolordas, enrojecimiento y erupciones (con picazón), dedos enroscados o falta de alineación de los dedos gordo a tercero, masas elevadas o dolorosas en la planta. Ante cualquiera de estos signos es conveniente que consultes con el pediatra o un podólogo.

No olvides de que un buen calzado también evita dolores en la espalda o piernas por malas posturas. Los expertos insisten en que el uso de las plantillas ortopédicas no debe ser olvidado en verano.

Calzado-niños-verano

¿Cuál sería el mejor calzado para los niños en verano?

Como he comentado, depende de la actividad es más conveniente de un tipo u otro: por ejemplo unas sandalias bien sujetas son ideales para llenar a diario y caminar, además son muy cómodas y al niño siempre la dan sensación de mucho control sobre sus movimientos. Deberán ser de materiales que transpiren bien como el algodón o la piel, y tener talón reforzado y suela antideslizante. Si tienes un hijo que siempre está en movimiento y adora saltar o jugar al fútbol de forma recreativa, puedes optar por las llamadas ‘sandalias de deporte’ que llevan sujeciones al uso (generalmente velcro) y tienen suela gruesa, pero también valen unas deportivas con calcetines de algodón.

Hay otro tipo de calzado que sirve para pasear o moverse y son las zapatillas hechas con tela de algodón de colores (zapatos de lona). Son atractivas y cómodas incluso para llevar sin calcetines, pero idealmente deberían combinarse con otros tipos. Recuerda que la suela y el talón agarren bien y sean antideslizantes.

Y por último, no vienen nada mal unas chanclas, zuecos o crocs, pero solo para el ratito de la playa hasta llegar a la arena, o la piscina, sin abusar de su uso.

Calzado-niños-verano2

Los niños y los pies descalzos.

Y por último, hablando de verano y de los pies de los niños, pues recordad que es beneficioso que tengan la oportunidad de caminar descalzos: en la arena, sobre la hierba, en casa… Cuando son bebés les sirve para conectar con el entorno y descubrir las posibilidades de sus pies, cuando crecen lo hacen por placer. Da igual el motivo, pero si el lugar está limpio y libre de elementos cortantes o que puedan lesionarles (el jabón que resbala, un cristal, agua, etc.) no hay problema en que vayan descalzos.


Categorías

Consejos, Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *