No hay razón para eliminar el gluten de la dieta si no se padece celiaquía o intolerancia

Gluten-niños3

El pasado mes de mayo se publicó un número en la revista especializada Pediatrics, a partir del cual se pretendía discutir varias de las inexactitudes más comunes respecto a la dieta libre de gluten. Según los datos que ofrecíamos en una entrada del año pasado, la prevalencia de la enfermedad celíaca en Europa es del 0,5 a 1 por ciento de la población, y eso es una gran carga en términos de epidemiología.

Ya sabes que el diagnóstico de enfermedad celíaca va necesariamente unido a una dieta exenta de gluten de por vida. O sea que quedan descartados panes, pastas, galletas, productos de bollería que contengan alguno de los cereales con esta proteína; a saber: trigo, trigo kamut, espelta, centeno y cebada. A veces la avena está contaminada, pero según este documento de la American Diabetes Association, en cantidades tolerables.

Pero además los alimentos preparados nos dan alguna que otra sorpresa, y por eso se recomienda leer y revisar bien el etiquetado. Por ejemplo los caldos, salsas, rebozados, aliños, patatas fritas, golosinas, frutos secos, etc. pueden contener gluten. ¡Y mucho cuidado! porque la leyenda “libre de trigo” no significa necesariamente que esté “libre de gluten”. Ni que decir tiene que el germen o el salvado de trigo, también contienen gluten.

Sin embargo el post de hoy no pretende más que ofrecer una visión amplia, pues hay personas sin diagnóstico de enfermedad celíaca que se decantan por una alimentación LIBRE de gluten, apoyándose en dietas difundidas a través de algunos libros y blogs de nutrición. Se atribuye la ausencia de el gluten, a determinados beneficios para la salud; incluso a la prevención de la celiaquía. ¿Qué hay de cierto en todo ello?

Niños-gluten

¿Dieta infantil libre de gluten?

La publicación en Pediatrics, ha sido elaborada por profesionales del Children’s Hospital Medical Center de Cincinnati, y considera una inexactitud que se ofrezca a niños sin problemas con el gluten, una dieta exenta del mismo, ya que la práctica podrá estar asociada a algunos inconvenientes. Algunos de estos problemas serían una mayor ingesta calórica o deficiencias nutricionales, en un intento de suplir todos los alimentos con gluten que la persona habitualmente toma. Creo que especialmente tratándose de nuestros hijos, cualquier cambio en los hábitos nutricionales debería estar supervisado por un profesional de la salud (pediatra o nutricionista).

Hay otra idea falsa sobre la presencia de gluten en la dieta, y es pensar que resulta tóxico para nuestra salud, lo cual parece ser erróneo. Es cierto que en personas afectadas, esta proteína presente en tantos alimentos de una alimentación ‘tipo’, lesiona las vellosidades intestinales, pero se debe dar la condición previa conocida como celiaquía.

A tener en cuenta es la constatación, según la Sociedad Americana de Nutrición Clínica, que todos los alimentos ‘sin gluten’ que se utilizan para sustituir a los que si que lo llevan, tardan más en absorber los azúcares de la dieta, porque su índice glucémico es superior.

En resumen: no hay evidencia científica acerca de que comer sin gluten sea más saludable para una persona no enferma.

ACTUALIZACIÓN: deseamos hacer constar que el título de esta entrada puede llevar a confusión, puesto que celiaquía e intolerancia son lo mismo, en realidad con el segundo término nos queríamos referir más bien a ‘sensibilidad al gluten no celíaca’ de la que hablamos en este post.


Categorías

Nutrición, Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *