Embarazo y alcohol

Una mujer embarazada, también tiene derecho a divertirse en aquellas fiestas que todo lo que rodea son excesos, alcohol, tabaco… todo aquello que es perjudicial para todos y sobre todo para una mujer que se encuentra en este estado.

Cuando llegan los acontecimientos especiales como fin de año, cenas en familia, etc., siempre se cometen excesos por parte de todos, pero si hay un embarazo por medio, hay que tener un especial cuidado.

El alcohol, es un elemento prohibido en periodo de gestación por el daño que puede causar al bebé y en muchas futuras mamás surge la pregunta ¿podré beber aunque sea un poquito? La respuesta es: no, no se puede beber.

¿Por qué aceptar ese riesgo?, por menor o mayor bebida, se le hace daño al bebé y por ese insignificante capricho, ponemos su salud en peligro, aunque sea pequeño, más vale evitarlo. En ese pequeño trago de alcohol, existe una pequeña posibilidad, pero hemos de pensar que su peso también es muy pequeño y al porcentaje, es un daño a medida. Tengamos en cuenta que mide unos pocos centímetros y su peso son unos cuantos gramos.

La placenta es una protección, el bebé está aislado de todo por ella, sin embargo, el alcohol, es una sustancia que sí puede atravesar la placenta. Cuando este elemento entra en el organismo de la madre, al bebé le llega directamente, como si le diéramos a beber a él en persona y sus pequeños órganos, no están preparados para asimilar este líquido nocivo. Estos residuos que le llegarían, quedarían en su cuerpo y tardaría bastante tiempo en expulsarlos, durante ese tiempo, podría causarle daños. Piensa en las causas ¿merece la pena ese traguito?


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