En Estados Unidos aumenta el número de intoxicaciones por cápsulas de jabón para la ropa

Detergente

La revista Pediatrics acaba de publicar un estudio llamado “Pediatric Exposures to Laundry and Dishwasher Detergents in the United States: 2013–2014”; en él se exponen cifras sobre las intoxicaciones infantiles por exposición a lavavajillas y detergente para la ropa.

Desde hace unos años no cesan las alertas sobre el riesgo que para los niños pequeños tiene el contacto con ese nuevo formato de jabón de lavar que se presenta líquido, encapsulado y de colores. Sin embargo en Estados Unidos las llamadas a los centros de toxicología no hacen más que aumentar. En caso de ingestión (los peques encuentran el jabón, les llama la atención y se lo llevan a la boca) las consecuencias van desde graves irritaciones en la garganta hasta pérdida de conciencia, pasando por pérdida de visión temporal.

La investigación ha sido realizada por dos centros: uno hospitalario de investigación de lesiones, y otro central de intoxicaciones (ambos en Ohio); se han encontrado evidencias de que es más peligrosa la intoxicación con jabón de lavado a máquina, que el lavavajillas. Durante los años de recogida de datos (2013-2014) huberon 62254 niños menores de 6 años expuestos: el incremento ha sido mayor para el detergente de lavadora que para el jabón de lavavajillas. El 85 % de los peques se expusieron por ingestión de producto.

Ingestión de cápsulas de detergente = consecuencias muy severas.

Según los indicadores observados, las probabilidades de hospitalización, intubación, consecuencias graves y diversos efectos clínicos fueron mayores por la exposición al detergente, comparándolo con otros formatos de jabón de lavar, y con las pastillas de lavavajillas. Dados los síntomas que presentan aquellos que ingieren este producto, casi la mitad de las llamadas recibidas en el período, habían sido remitidas a un centro médico para evaluación y tratamiento.

Y hablando de consecuencias.

Y hablando de consecuencias: se han descrito depresión del sistema nervioso central, lesiones en vías respiratoria o en la córnea, daño a las mucosas, depresión respiratoria o pérdida de conciencia; también se han registrado muertes.

Parece que falta aún cultura de la prevención y de la Seguridad Infantil; y también mucha divulgación acerca de la toxicidad de estas cápsulas cuyo aspecto “amable” esconde una gran concentración de químicos.

Recomendaciones: el sentido común.

Para empezar, se entiende que los fabricantes deberían realizar mayores esfuerzos para que el propio producto y su embalaje sean más seguros para los niños. Se trata de un artículo de consumo que es relativamente novedoso, pues llevamos apenas 4 años conviviendo con esas cápsulas blanditas envueltas en plástico flexible que muestran hasta 3 colores diferentes, y bien podrían pasar por gelatina. En muchos hogares han sustituido a los detergentes en polvo o pasta, aunque su composición y la gran concentración de productos químicos los convierten en veneno para el medio ambiente, ¡y por supuesto para las personas!

Pero hay algunas cosas que como mamá o papá puedes hacer:

  • Si tienes niños menores de 6 años, no los uses. Existen otras alternativas válidas que te dejarán la ropa muy limpia: los bebés son muy curiosos y tienden a meterse objetos llamativos en la boca, primero para experimentar texturas, después los pueden confundir por alimentos o golosinas. Los niños entre 3 y 6 años son muy pequeños aún para que les expliques las consecuencias de tragar detergente.
  • Los detergentes y productos de limpieza deberían estar (como los medicamentos) “fuera de la vista y del alcance de los niños”.
  • Guarda el producto en su embalaje después de usarlo.
  • Ten siempre a mano (guardado en la lista de contactos de tu teléfono, pegado en la nevera, …) el teléfono de Información Toxicológica: 915620420.

Creo que tan importante es la monitorización de la fabricación de este producto, como la conciencia acerca de los riesgos y cómo pevenirlos.


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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