La comunicación genética empieza antes de la implantación del óvulo

Endometrio

En el transcurso de la fase lútea del ciclo menstrual, no solo se recubre el útero (gracias a la acción de las hormonas) con el endometrio, mantenido hasta que, en caso de fecundación, es sustituido en sus funciones por la placenta; sino que además se segrega un fluido que lubrica al endometrio. Este produce unas moléculas que transportan información genética de la madre.

Una publicación de un equipo de investigadores del IVI, liderados por Carlos Simón, concluye que la embarazada es capaz de modificar la información genética del hijo que gesta. Seguro que pensaréis que es natural que esto ocurra, pero es que lo que en realidad aporta el trabajo (lo encontraréis en ‘Development’) es que esta comunicación empieza antes de la implantación el embrión en el útero.

Se trata de un hallazgo maravilloso, la ciencia nuevamente nos aporta nuevos datos para mejorar la comprensión de los procesos relacionados con la concepción y el embarazo humanos. El lubricante natural que he mencionado, excreta microRNAs maternos, que pueden viajan dentro del embrión y son capaces de modificarlo . Los investigadores pertenecen a la fundación IVI, y se apoyan en una teoría anterior – la de Barker – ‘tiene más importancia lo que sucede en la etapa intrauterina, que aquello que ocurre tras el nacimiento’.

Todo esto viene a justificar la búsqueda de salud por parte de las madres, como una manera de prepararse, desde antes de buscar un bebé; y no es para menos, porque en esa etapa (tan sensible para el bebé) se pueden desarrollar cambios predisponentes a sufrir enfermedades no transmisibles. Tiene sentido recomendar una alimentación equilibrada, y la evitación de cualquier tipo de sustancia tóxica, incluyendo alcohol y tabaco.

Esta investigación también nos descubre lo se llama una modificación epigenética; y permite entender ‘cómo es posible que madres que han sido receptoras de óvulos puedan llegar a transmitir rasgos a sus bebés’

Se espera que este tipo de estudios, sirvan para desarrollar en el futuro tratamientos de prevención de enfermedades o de infertilidad; es posible incluso que se mejore la implantación del embrión en la reproducción asistida.

Imagen — Tissuepathology


Categorías

Embarazo

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *