¿Eres demasiado estricto con tus hijos? Primera parte

¿Eres demasiado estricto con tus hijos? Primera parte

Ser demasiado estricto con los hijos puede tener consecuencias poco alentadoras. Si tus padres fueron demasiado estrictos contigo puede que sepas a qué me refiero. También puede que reproduzcas ese mismo modelo sin pararte a pensar que hay otras maneras y que tu hijo no va a “salirte malo” o que va a ser capaz de adaptarse igual que tú.

Sin embargo, una educación demasiado estricta es una forma de criar hijos rebeldes. Los padres estrictos que educan a sus hijos de forma estricta sin dejar que se expresen están criando niños irrespetuosos y rebeldes con posibles tendencias a conductas delictivas, según un estudio realizado en 2012 publicado en el Journal of Adolescence. Sin embargo, tal vez no seas consciente de que eres demasiado estricto con tus hijos. A continuación vamos a ver algunas señales que evidencian esta forma de educación.

Signos que demuestran que estás siendo demasiado estricto con tus hijos (I)

Tu actitud es de “tolerancia cero” hacia le cumplimiento de las reglas

Es importante tener unas reglas claras, pero también lo es saber cuándo se pueden hacer excpeciones a esas reglas. Si tu actitud es de no tolerar la más mínima violación de las normas y eres inflexible en este aspecto vas a conseguir que tus hijos mientan y busquen maneras de violarlas, incluso aunque no lo necesiten.

En lugar de tomar una autoritaria postura sobre todo, deberías mostrar la voluntad de evaluar el comportamiento de tu hijo en el contexto de cada circunstancia. Deja que se exprese y considera la posibilidad de flexibilizar la norma si parece necesario. Las normas se cumplen cuando se consideran justas. A medida que tu hijo crece querrá que su opinión también se tenga en cuenta. Si quieres que cumpla las normas él tendrá que entenderlas y encontrarlas lógicas.

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Tu hijo dice mentiras de forma sistemática

Aunque es normal que los niños jueguen un poco con la verdad, una disciplina dura y estricta favorece que los niños mientan para que sus padres oigan lo que quiere oir, aunque la verdad pueda no ser tan mala.

Los niños empezarán a mentir para evitar los castigos o para conseguir las recompensas, y esa forma de actuar pasará a formar parte de su manera de comunicarse, tanto para las cosas importantes como para las no importantes.

Tu hijo tiene más restricciones que otros niños de su edad y entorno

No hay nada malo en tener reglas diferentes a los otros padres. Al fin y al cabo, cada uno tiene su propina manera de educar, sus propios valores y su propia manera de entender las cosas.

Otra cosas muy diferente es que tu hijo tenga restricciones evidentes respecto los otros niños en favor de otras cuestiones, como hacer más actividades extraescolares o pasar más tiempo haciendo tareas tipo “deberes escolares” en casa.

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Has impuesto muchas reglas

Ya hemos comentado que las reglas son necesarias, pero no hace falta tener muchas. Las reglas deberían ser simples para que los niños las recuerden y las cumplan. Muchas reglas y muy complejas no favorecen el buen comportamiento, básicamente porque muchas se olvidan o no se comprenden.

Tu hijo tiempo poco tiempo para divertirse

Muchos niños con padres estrictos van de una actividad a otra con poco tiempo libre para divertirse. Es más, esas actividades suelen ser impuestas y muchas veces a los niños no les apasionan.

Es importante que los niños tengan tiempo libre para divertirse y socializar con otros niños, para moverse y para hacer “su vida”.

En la segunda parte de esta artículo seguiremos viendo otras señales que delatan una actitud educadora estricta para que reflexiones sobre si eso es lo que quieres conseguir.

 

 

 


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