Errores que se cometen en el proceso de quitar el pañal

quitar los pañales

Para muchas madres y muchos padres el proceso de quitar el pañal puede ser todo un reto. Pero no debe ser así, de hecho, los padres tampoco deben hacer mucho más que guiar a los hijos en este proceso porque es algo evolutivo que irá con la propia madurez del niño. Hay niño que a los dos años ya son capaces de hacer sus necesidades en el inodoro mientras que otros hasta casi los 4 años prefieren la seguridad del pañal, y no pasa nada.

Pero también ocurre que muchas madres sienten presión cuando los niños pasan de la guardería a la escuela y es que parece que de repente empiecen las prisas por conseguirlo. Cuando los demás compañeros de la guardería empiezan a dejar los pañales a los padres les entra la ansiedad, ¿podremos conseguirlo? Es un proceso lento que no se debe forzar, por eso es necesario tener en cuenta algunos errores de los que se suelen cometer para poder evitarlos a partir de ahora. No cometer estos errores es importante para que el niño sienta la motivación necesaria para lograrlo, siempre y cuando tenga la madurez suficiente.

El control de esfínteres es un proceso individual de cada niño y lo último que se debe hacer es comparar el ritmo de un niño con el de otro, ¡y ni mucho menos meterle prisa! Hay que observar al niño y saber si está o no preparado: si diferencia que tiene el pañal sucio, si es capaz de aguantar el pipí durante una hora (pañal seco), si te pide ir a hacer pipí al “water de los mayores”, etc.

Hay niños que cuando cumplen tres años no muestran interés por el inodoro aunque todos sus compañeros ya no tengan pañales. Pero todos los niños aprenden a ir al lavabo, no hay que tener miedo de que no lo consigan porque con tu orientación y tu paciencia, lo lograrán. Pero para que el proceso no se ralentice más de la cuenta o que el niño no se sienta confundido es imprescindible no cometer algunos errores.

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Obsesionarse con los esfínteres

Tu hijo conseguirá el control de esfínteres seguro, no te obsesiones sólo céntrate en orientarle para que lo consiga. Es mejor que esperes a que suceda naturalmente. Cuando tu hijo esté preparado todo será muy sencillo, si te obsesionas e intentas que lo haga antes de tiempo se puede frustrar y que algo que debe ocurrir de forma natural se convierta en una pesadilla, para ambos.

Sentir que fallas como madre

Las madres y los padres son los encargados de guiar a los hijos en todos los procesos de la vida, y en éste también. Sentir que estás fallando como madre cuando otros niños van al baño antes que tu hijo no es un buen camino a seguir. La verdad es que cada niño tiene su propio ritmo y él te marcará el tiempo. Si tú le ves preparado puedes hacerle ver la importancia de ir al inodoro y motivarle, pero no le obligues si ves que se agobia, ¡no le estarás fallando! ¿Has visto alguna vez a algún adulto llevar pañales? ¡Todos lo aprenden! ¡Es algo natural!

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Pensar que no hay retrocesos

El control de esfínteres se consigue sí, pero es un proceso largo y en algunas ocasiones puede haber retrocesos. Algunos niños no aprenden a usar el baño hasta que no muestran interés, otros tardan un tiempo y otros pueden hacerse las necesidades encima porque no controlan suficientemente los esfínteres… pero lo importante es que cada niño aprende con el tiempo y que tu paciencia y cariño serán claves en todo este proceso.

Ver los accidentes como fracasos

Ver los accidentes de los niños cuando se hacen el pipí o la caca encima como fracasos es un gran error. No es un fracaso tuyo, ni tampoco lo es de tus hijos. El sentimiento de enfado o de resentimiento debe desaparecer. Los niños pueden retroceder y tener accidentes en su ropa interior en momento emocionales inestables y esto no es motivo de frustración, pero sí de comprensión y acompañamiento.

Todos los niños quieren dejar los pañales pronto

No, esto no es cierto. Todos los niños querrán dejar los pañales en algún momento, pero no necesariamente tiene que ser pronto. Los niños con mucha energía ven mucho más cómodo llevar pañales y no tener que parar sus actividades por ir al inodoro. Es práctico y sencillo, y ellos lo saben.

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No tener paciencia

La paciencia es la clave en todo este proceso del cambio de pañal. Si te pones nerviosa, te enfadas o le recriminas que se ha hecho encima, es probable que el proceso de quitar los pañales se alargue y que ambos os frustréis, tú porque esperas más de tu hijo y tu hijo porque no se siente capaz de hacer lo que le estás pidiendo con tanta insistencia.

Es mejor que uses la persuasión, las recompensas y que tengas mucha (¡mucha!) ropa de recambio y entonces, te puedo asegurar que lo conseguiréis, los dos. Tú también. Tienes que aceptar que no hay un botón mágico para que los niños aprendan a controlar los esfínteres, hay veces que los niños simplemente no están listos y hay que respetarlo.

No comprar suficiente ropa interior

Cuando se empieza el proceso de dejar los pañales es muy importante tener suficiente ropa interior para que el niño siempre tenga una muda limpia que ponerse aunque tenga algún que otro accidente. Busca ropa interior que le guste y que sea atractiva, para que cuando se la ponga le guste y se sienta bien y cómodo llevándola.

Aunque te puedan dar orientaciones de cómo debe ser el proceso de quitar los pañales a un niño, no se puede generalizar ni tampoco te debes frustrar si lo que le funcionó al hijo de tu amiga no le funciona a tu hijo. Cada niño y cada niña es mundo diferente y sólo tú sabes si tu hijo está o no preparado, independientemente de que tenga 24 o 36 meses. No fuerces y lo conseguiréis juntos.


Un comentario

  1.   Macarena dijo

    Hola María José, muy buen post, en especial cuando hablas de la paciencia y de que no debemos obsesionarnos. Doy fe de que cuando hacemos esto último e intentamos presionar (aunque sea sutilmente – que luego de sutil no tiene nada, pero bueno -) lo único que conseguimos es agobiarnos y abrumar al bebé, porque no respetamos sus tiempos.

    Dos hijos, dos formas de hacer, dos resultados:

    – Mucha insistencia durante 2 veranos = control de esfínteres a los 3 años y medio, con retrocesos y manteniendo el pañal nocturno hasta los 5 y medio.

    – Relax y confianza = igual a control total (pipí, noches y caca) a los 3 recién cumplidos.

    Nadie nos enseña a ser mamás y papás, pero nos falta mucho de instinto y de respeto a los ritmos de cada niño / a.

    ¡Gracias por el post!

    (Y sí: los retrocesos siempre son naturales, si los peques los viven con la aceptación del adulto se sienten más confiados, obviamente)

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