¿A quién se le ocurre escandalizarse por ver a una madre amamantar en público?

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Sucedió uno de estos días en un parque público de Dartford (un distrito no metropolitano de Londres): una mamá con su bebé al que amamantaba sentada en un banco. Hasta aquí un acto completamente normal y natural… que sin embargo en la actualidad muchas personas interpretan como ofensivo por diferentes razones.

Y lo que ocurrió fue lo siguiente: otra mujer se enfadó y se fue hacia la madre lactante pidiéndole que amamantara en privado (¿?), como si no fuera de todos sabido que los bebés pequeños necesitan alimentarse a demanda, y que esto puede suceder en los lugares más inesperados.

Además, si ya me molesta que se juzgue a una madre que ofrece teta al niño o la niña en una piscina o museo (que no es nada malo, aunque una entiende que a partir del año y medio o 2 años se puede negociar la toma con la criatura según dónde se esté); pienso que colmo del atrevimiento es escandalizarse viendo alimentar a un bebé, cuando todo el mundo sabe que en un parque al aire libre quien no come bocadillos, hace lo propio con helados o palomitas de maíz, golosinas, etc.

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Bueno, pero aquí os tengo que contar que la mamá también respondió airada con alguna mala palabra (algo que a todas nos hubiera pasado por la cabeza) y que ‘pulverizó’ literalmente a la otra señora con su propia leche. Realmente la reacción tampoco es adecuada, aunque a veces acabamos muy hartas de los juicios, pero debemos ser más serenas.

¿Cuál es el problema real?

Según parece, la señora agraviada argumentaba que su marido se distraía viendo a la otra mujer. Ante lo que yo me pregunto: ¿cuántas veces nos da por interpretar las acciones del otro según nuestros propios miedos o prejuicios?, porque vaya usted a saber, igual el hombre solo miró una vez como se puede mirar a alguien que hace running… Y si de verdad tenía demasiada curiosidad por esos pechos, ¿el problema no es que entre todos se permite la hipersexualización del cuerpo femenino? (he copiado a continuación un fragmento de la discusión que suscitó el comentario de la señora). Porque los bebés tienen derecho a ser alimentados, como las madres a nutrirles.

If you or your ‘easily distracted’ husband are oversexualizing breastfeeding a child, THEN YOU ARE THE PROBLEM!

Comer en público: eso lo hacemos todos.

Entonces ¿qué hay de malo en una madre amamantando? Pensadlo fríamente: no son más que prejuicios y elaboraciones tendenciosas. Incluso en aquellos lugares en los que se prohibe explícitamente comer (una biblioteca, por ejemplo) no debería haber ningún problema. Pensad que de los 0 a los 6 meses, y especialmente durante los 3 / 4 primeros meses de vida, existe la necesidad de comer con frecuencia porque sus estómagos son pequeños y se vacían pronto, además la desesperación que sienten si no tienen su alimento es muy grande.

Creo que deberíamos tomarnos todo esto con mayor naturalidad, está mal responder salpicando con leche a quien interpela, pero si la percepción fuera de normalidad y no se ofendiera a las mamás que lactan, los ánimos estarían más calmados.

Vía — Cosmopolitan


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El bebé

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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