Escuelas Montessori, una opción a tener en cuenta

escuelas montessoriSi estás pensando en escolarizar a tus hijos ya de cara al año que viene, las escuelas Montessori son una opción a tener en cuenta. Si bien es cierto que no todo el mundo acepta sus métodos pedagógicos, todo dependerá de la propia elección de los padres, y del enfoque educativo que desees que reciban tus niños.

Las escuelas Montessori utilizan como has podido adivinar una metodología alternativa ante las habituales insuficiencias que existen en los currículos actuales de muchos centros. Y desde luego, tienen prestigio y están actualmente extendidas en todo el mundo. Tanto en España, como en Europa o en América encontrarás este tipo de escuelas de las que deseamos hablarte en “Madres Hoy”. Te invitamos a tomar nota si el tema te interesa.

El origen de las escuelas Montessori

María Montessori con sus alumnos

María Montessori con sus alumnos

Las escuelas Montessori le deben su origen a la educadora, pedagoga y médico María Montessori. Desde su llamada Pedagogía de la Responsabilidad inició toda una renovación de los pilares educativos a principios del siglo XX. Viviendo en una Italia donde las desigualdades sociales eran tan elevadas, reformó las pautas y el enfoque en el tratamiento y la propia educación del niños.

Su trabajo empezó en criaturas marginadas socialmente o con alguna deficiencia. Su idea era integrarlos, y dotarlos de las habilidades suficientes para sentirse útiles, independientes, y a la vez, ser útiles a la sociedad. Desde estos preceptos, consiguió provocar toda una revolución de conciencias.

Descubrimos que la educación y el aprendizaje no es algo que hace el maestro, si no que es algo que se desarrolla de forma espontánea en el propio niño.

María Montessori

Su propuesta educativa se basaba en tres ejes básicos.

  • El amor como estrategia para encender el espíritu del niño para situarlo en el mundo, para darle reconocimiento, fortaleza y seguridad para que sea capaz de abrirse al mundo.
  • Ambiente: es necesario dotar a los alumnos de un ambiente lleno de estímulos desde los cuales, puedan aprender cómo es la sociedad que les rodea, así como el propio mundo.
  • Niño-ambiente: esta relación es básica y esencial. El niño debe sentirse libre para explorar, para aprender. El adulto es su guía y su favorecedor, pero es el propio alumno el que desarrolla sus  propias estrategias para descubrir y aprender.

Ejes básicos en las escuelas Montessori

vista panor+ímica de las escuelas montessori

El currículo está integrado

El aula en una escuela de métodos Montessori es un espacio común de trabajo. En cada área de conocimiento se integran a su vez todas las diferentes modalidades curriculares: el desarrollo motor, la educación emocional, la iniciación a la lectura, el descubrimiento de las matemáticas…

Cualquier actividad es un descubrimiento desde el cual propiciar un aprendizaje de todas las áreas. El maestro actúa como guía y promueve la adquisición de las competencias básicas.

Atención individualizada

En las aulas, tal y como te hemos indicado antes, se favorece la libertad del niño para explorar. Ahora bien, el dar libertad no exime de la obligación de atender a cada niño de forma individual para cubrir su necesidades.

La pedagogía Montessori está basada en la responsabilidad pero también en el amor y el reconocimiento. Es necesario señalar que la célebre pedagoga ensalzaba la necesidad de promover un fundamento biológico y sociológico. Es decir, se debe atender al desarrollo biológico del pequeño, así como saber integrarlo al mundo para que se vea útil, y sea útil a la propia sociedad.

De ahí la necesidad de que la atención sea individualizada.

Relación muy estrecha entre padres y educadores

Es algo fundamental. La educación no termina al salir de las escuelas Montessori ni de ningún aula. La educación de un niño se lleva a cabo en el colegio, en casa e incluso en la propia sociedad.

Por ello, desde estos centros se busca esa relación estrecha entre maestros y padres para atender cada necesidad del niño, ya sea académica o emocional.

El valor de la autonomía

El niño debe ser libre para manipular, explorar, adquirir responsabilidades y ser capaz de asumir aprendizajes día por día.

El alumno debe ser su propio artífice a la hora de adquirir conocimientos y de adquirir competencias. La motivación solo se inspira dando libertad y confianza al niño.

Ayúdame a hacerlo por mi mismo.

María Montessori

alumno en escuela montessori cuidando plantas

Filosofía de las escuelas Montessori

Puede que te preguntes aquello de… ¿Pero cómo aprenden a multiplicar? ¿Cómo aprenden comprensión lectora y a conjugar los verbos? Te daremos un ejemplo. En muchas escuelas Montessori empiezan las clases leyendo el periódico.

Algo tan sencillo no solo mejora la comprensión lectora, sino que les ayuda a tener un sentido crítico, a asumir valores, a dar su opinión y a saber escuchar a los demás. Es decir, cualquier actividad puede dar pie a desarrollar múltiples actividades complementarias donde siempre se van a trabajar las áreas instrumentales, como son la lengua y las matemáticas, por ejemplo.

No obstante, veamos ahora con mayor profundidad en qué se basa la filosofía Montessori.

  • Se debe potenciar la alegría en el niño. Un niño feliz se siente más libre para iniciar cosas, para relacionarse, para atender, imaginar y crear.
  • Los maestros actúan como guías e inductores. Deben propiciar que los niños den el máximo de sí mismos. Se potencia el esfuerzo y la responsabilidad.
  • Para favorecer la felicidad del niño se promueve la libertad física, el que puedan tocar y manipular. En las aulas hay áreas para hacer ejercicio físico, plantas que cuidar, tierra con la que ensuciarse, pilas para lavarse las manos, libros que coger y tarjetas con información que descubrir.
  • Hay un aspecto que se potencia con mucho énfasis en las escuelas Montessori: la concentración, el que los niños se centren en sus tareas. Este puede ser un aspecto complejo visto desde fuera, puesto que cuando oímos eso de “que se les da libertad” pensamos de inmediato que se pierde la responsabilidad y el objeto final de la tarea. No obstante no es así, todo está muy controlado.

Atención a los periodos sensibles

En artículos anteriores ya te hablamos de la importancia de atender las necesidades en bebés de entre 6 y 12 meses. Es lo que María Montessori llamaba los periodos sensibles y que abarcarían en especial todo el ciclo vital del niño hasta los 6 años. Es la llamada edad mágica, ahí donde los pequeños son como auténticas esponjas ávidas de aprendizaje.

  • Desde los 6 hasta los 12 años los periodos sensibles siguen existiendo, pero pasada esta edad, el cerebro de un niño pierde parte de esa potencialidad y plasticidad. Es pues un periodo idóneo donde toda estimulación edifica múltiples aprendizajes.
  • En las escuelas Montessori lo saben muy bien y por ello, su estrategia de trabajo, su metodología y curriculum va enfocado en potenciar todas las áreas de conocimiento intelectual, físico y emocional del alumno. Es pues un enfoque polivalente donde no se excluye tampoco el plano emocional.

alumna en escuelas montessori lav+índose las manos

El enfoque pedagógico de María Montessori tiene en realidad mucho peso en lo que hoy entendemos por pedagogía, no obstante, no en todos los centros se aplica sus principios en su más pura esencia. Ten en cuenta que existen miles de centros con este tipo de linea en todo el mundo, y que si así lo deseas, es una opción a tener en cuenta en la educación de tus hijos.

No obstante, sea cual sea el colegio que escojes para tus hijos, no olvides que tu papel como madre es siempre esencial, y que además, también tienes la oportunidad de aplicar el método Montessori en casa.


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