¿Está bien disciplinar al hijo de otra persona?

Es posible que algún día estando en el parque hayas pensado en dar una reprimenda al hijo de otra persona porque no se ha portado bien con tu hijo. Pero también es posible que no lo has hecho porque hayas sfentidoque es mejor callar y esperar a ver si los padres actúan opuesto que deberían ser ellos quienes eduquen a sus hijos. Pero, ¿está bien disciplinar al hijo de otra persona? Algunas situaciones, especialmente cuando los niños se ponen a sí mismos u otros en riesgo, exigen que un adulto intervenga… aunque no sean los padres.

Quizá alguna vez te hayas encontrado a un niño fuera de control en una fiesta u otro lugar y que comienza a arruinar la estancia a los demás. Estos niños pueden tener rabietas, pegar, gritar o romper las cosas. ¿Cómo debes proceder cuando presencias este tipo de situaciones donde el niño no parece entrar en razón?

Pensar en disciplinar al hijo de otra persona puede hacer que te lo pienses dos veces antes de hacerlo. Por un lado, los padres de niños pequeños a menudo se preocupan por asegurarse de que sus propios hijos actúen de forma adecuada para manejar al hijo de otra persona. Pero si estás organizando una fiesta de cumpleaños (por ejemplo) entonces estás a cargo de todos los aspectos del evento, incluido el comportamiento de los niños. Nos guste o no, si las acciones de un niño están arruinando el día o poniendo a otros en riesgo y los padres del niño se niegan a actuar, entonces tú sí debes tomar medidas.

Cuánto tiempo esperar antes de intervenir

Con demasiada frecuencia, los adultos esperan hasta que un niño esté completamente fuera de control para utilizar la disciplina. Esperan que el niño se calme o que el otro padre intervenga. Pero esperar demasiado tiempo para intervenir realmente puede permitir que el mal comportamiento empeore. Es mejor hacer lo que recomiendan la mayoría de los educadores y es actuar con calma en cuanto surja el problema sin esperar demasiado.

Si los padres del niño están presentes, tendrás que pedirles que tomen medidas. Si dudan o el niño vuelve a empezar, entonces sí que deberás prepararte para intervenir. Considera sacar al niño de la situación y llevárselo directamente a sus padres. No te sorprendas si el mal comportamiento no cesa, pero como anfitrión debes velar por la seguridad y el bienestar de todos los niños presentes.

Qué hacer cuando los padres no están cerca

Si el padre o la madre del niño en cuestión no está presente, la situación se vuelve más complicada. Las familias pueden tener diferentes expectativas y reglas sobre el comportamiento aceptable, y cuando un extraño disciplina a un niño, la familia puede tomar la acción como algo personal o como una crítica de sus habilidades de crianza… Algo que por lo general, siempre suele sentar muy mal. Sin embargo, no tomar medidas puede hacer que la situación empeore considerablemente.

La manera más fácil (y más segura) de disciplinar a los niños de otras personas es involucrándolos en una actividad diferente o sácandolos físicamente de la situación y diciéndoles por qué no pueden seguir portándose mal. La forma de proceder depende de las acciones y la edad del niño. No etiquetes la acción como una estrategia disciplinaria (por ejemplo, el tiempo de espera o quitar privilegios) porque esto no es tu deber eso sí debe hacerlo o etiquetar esas acciones sus padres… Si no etiquetas la estrategia que has utilizado será menos probable que los padres del niño se ofendan.

Comportamientos que justifican la intervención inmediata

Algunas conductas requieren que los adultos tomen medidas inmediatas cuando el hijo de otra persona actúa. Si un niño se involucra en alguna de las siguientes conductas, no dudes en intervenir:

  • Comportamiento agresivo que agrede a otras personas
  • Gritos o ruidos fuertes
  • Comportamiento destructivo como romper cosas o arruinar algo
  • Comportamientos alarmantes como lastimar a una mascota o impulsar el carro de un bebé con un bebé dentro
  • Cualquier comportamiento que no le permitirías a tus hijos dentro de una actividad donde están tus hijos

Prevención del mal comportamiento

Los adultos pueden tomar medidas antes de un evento para evitar que los niños se comporten mal. Pueden tomar medidas preventivas, como usar un lenguaje apropiado para su edad para establecer reglas simples con los niños pequeños. En las escuelas u otros lugares donde se realizan actividades con niños de educación infantil o primaria, suelen hacer primero un círculo donde el adulto explica las expectativas de comportamiento y les da a los niños o explica el ejemplo a seguir, asegurándose de que todos lo entiendan. Si vas a organizar una fiesta con otros niños, es buena idea que comuniques a los padres cuáles serán las normas a seguir por todos para que también lo hablen con sus hijos y todos sean conscientes de ellas.

También puedes decirles a los niños antes de que comience la fiesta que si no siguen las normas tendrán que pasar unos minutos sentados y solos, y si siguen molestando directamente dejarán de jugar hasta el momento en que tengan que marcharse. Informa a los padres de esto antes de comenzar la fiesta para que si llevan a sus hijos estén de acuerdo. Deben haber normas y limites para evitar que los niños pierdan el control. Los padres deben supervisar a su propio hijo o tener un teléfono móvil encima para estar disponibles en caso de que deban recoger a su hijo si surgen problemas.

Si en una fiesta de cumpleaños has invitado a demasiados niños, no la controles solo tú, busca ayuda o contrata los servicios de algún animador de fiestas para minimizar el trabajo. Un grupo más pequeño siempre es más fácil de controlar y proporcionará a los niños más diversión que si el grupo es demasiado grande. Recuerda; ¡más no significa mejor!

Los niños necesitan tu ejemplo

Todos los niños se portan mal de vez en cuando, pero ellos necesitan que les orientes y les guíes con tu respeto hacia ellos y todo tu cariño, aunque ellos no sean tus hijos. Si un niño se porta mal delante de ti tendrás que asegurarte sobre todo, de mantener la calma. Si tomas en calma la mala conducta de un niño, entonces es probable que le disciplines correctamente y que sus padres en lugar de enfadarse, te lo agradezcan… siempre y cuando les informes de lo sucedido.

Comparte para difundir

Si te ha gustado nuestro contenido ahora puedes ayudar a difundirlo en las redes sociales de manera sencilla usando los siguientes botones:

Envía
Pinea
Print

Categorías

Aprendizaje, Desarrollo

Madre, maestra de educación especial, psicopedagoga y apasionada de la escritura y la comunicación. Fanática de la decoración y el buen gusto estoy siempre en un aprendizaje continuo... haciendo de mi pasión y mis aficiones, mi trabajo. Puedes visitar mi página web personal para estar al tanto de todo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.