¿Estás embarazada y tienes epilepsia? Esto es lo que debes saber

Hoy en día, tener epilepsia y estar embarazada no son condiciones que resulten en principio incompatibles. No obstante, esta patología puede afectar negativamente durante el periodo de gestación, así como al desarrollo del bebé. Por lo tanto, es muy importante que si estás embarazada y tienes epilepsia, realices controles médicos muy constantes y que además, tengas en cuenta algunos consejos importantes.

Incluso, sería muy beneficioso que desde antes de buscar el embarazo, realizases una consulta con tu médico para informarle de tus deseos y así, poder valorar tu situación. Sea cual sea tu circunstancia, si estás embarazada y tienes epilepsia, deberás tener en cuenta estos consejos para que tu embarazo se desarrolle con toda la seguridad.

¿Cómo influye la epilepsia a la mujer embarazada?

Cada embarazo es totalmente distinto, de la misma forma que lo es cada cuerpo y su reacción frente a cambios físicos y hormonales tan importantes como es el embarazo. En el caso de las mujeres que tienen epilepsia, pueden ocurrir diferentes situaciones. Lo más habitual es, que la mujer siga teniendo convulsiones y en otros casos, los ataques epilépticos se reducen.

No obstante, los malos hábitos y la falta de cuidado pueden ocasionar que las convulsiones aparezcan de forma más frecuente de lo habitual. Esto puede estar causado por no dormir lo suficiente o por no tomar la medicación necesaria para controlar la epilepsia.

Para poder controlar las crisis, deberás realizar visitas constantes a tu médico para que así puedan analizar el nivel del medicamento en la sangre y modificar la dosis en función de tus necesidades.

Posibles efectos de las crisis epilépticas en el embarazo

Las crisis de la epilepsia, pueden causar diferentes problemas al desarrollo del embarazo y al propio bebé como:

  • Reducción de las pulsaciones del bebé
  • Mala oxigenación
  • Que el bebé nazca de forma prematura
  • Desprendimiento de placenta
  • Aborto espontáneo

Controlar las convulsiones es muy importante para evitar que puedan ocurrir este tipo de problemas, por ello, es necesario que continúes con tu medicación siguiendo siempre las recomendaciones de tu especialista. Nunca bajo ningún concepto, cambies por tu cuenta la dosis o dejes de tomar tus fármacos. Las consecuencias de no medicarte pueden ser mucho peores que las que podría ocasionar la mediación.

¿La medicación afectará al bebé?

Todas las mujeres, independientemente de tomar medicación o no o de sufrir alguna patología previa al embarazo, corren el riesgo de tener un bebé con algún tipo de anomalía. En el caso de mujeres con epilepsia, estas probabilidades pueden aumentar en algunas circunstancias. El riesgo de que el bebé pueda sufrir alguna malformación, aumenta cuando la embarazada toma más de un medicamento y en función de la dosis que tome.

Por ello, el especialista intentará que la medicación para controlar las crisis sea en un porcentaje inferior y que además, se reduzca a un solo tipo de fármaco. De igual manera, dentro de todos los medicamentos específicos para el control de la epilepsia, existen algunos que son especialmente perjudiciales en el embarazo.

En este caso, pueden surgir dos tipos de problemas en el bebé:

  • Los graves, que pueden suponer problemas para el bebé a largo plazo y que además, pueden necesitar un tratamiento.
  • Los de carácter leve, que pueden ser pequeños trastornos en la cara, en los pies o en las manos.

Riesgos en el parto y la lactancia

Siempre que tomes tu medicación de forma regular y a la misma hora, los riesgos de sufrir complicaciones en el parto no serán mayores que en cualquier otra circunstancia. En cualquier caso, se recomienda que las mujeres con epilepsia den a luz en un hospital, de forma que se pueda controlar rápidamente cualquier crisis. También deberás asegurarte de informar al anestesista de tu medicación, para que lo tenga en cuenta a la hora de administrarte la epidural.

En cuanto a la lactancia, la mayoría de fármacos que tratan la epilepsia se execran a la leche aunque en un porcentaje muy bajo. Por lo que en general, se permite la lactancia materna e incluso se recomienda. No obstante, por precaución es preferible que tomes la medicación después de haber dado el pecho a tu bebé. Además, deberás observar los posibles cambios en tu bebé y en caso de notar somnolencia, acudir rápidamente a tu médico.

El especialista buscará la mejor medicación para controlar tu epilepsia durante tu embarazo, de forma que este se desarrolle con normalidad y arriesgando lo mínimo la salud de tu bebé.

Hábitos de vida saludable

Por tu parte, además de tomar tu medicación regularmente y acudir con frecuencia a tus revisiones médicas, puedes seguir algunos consejos para cuidar al máximo tu embarazo:

  • Evita en cualquier caso el alcohol y las sustancias dañinas
  • Sigue una alimentación saludable
  • Realiza ejercicio físico regular y moderado
  • Descansa de forma adecuada y procura dormir bien por las noches
  • Elimina el consumo de bebidas con cafeína, café, té, refrescos, etc.

Comparte para difundir

Si te ha gustado nuestro contenido ahora puedes ayudar a difundirlo en las redes sociales de manera sencilla usando los siguientes botones:

Envía
Pinea
Print

Categorías

Embarazo, Salud

Soy Toñy, mamá primeriza de un pequeño terremoto, con él aprendo y disfruto cada día. Curiosa e inconformista, dedico mi tiempo libre a investigar sobre la maternidad y crianza. Apasionada de la lectura en todos sus géneros, aprendiz de escritora, tejedora compulsiva y amante de la buena cocina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.