Estimular a un niño

Ver crecer a un niño, es una de las cosas más gratificantes que pueden sentir unos padres. Su desarrollo y crecimiento es responsabilidad de estos y es una gran recompensa el verlos como siguen adelante en la vida.

Cuando son muy pequeños captan todos los estímulos, algo que se debe aprovechar para su desarrollo y que los padres han de saber adaptar la educación a ello.

El lenguaje que escucha y capta, lo va añadiendo a su personalidad, asocia palabras con objetos desde que son muy pequeños (al poco de cumplir los seis meses). Una forma de aprovechar este estímulo, es a través de las historias y cuentos, los cuales, pueden ser inventados por cuenta propia o por medio de los libros en los que él mismo podrá participar.

No hay que limitarse solo a leer, sino que él toque los libros y que a su manera se concentre en la historia, que utilice su imaginación hasta que sin darse cuenta vaya cogiendo el hábito de la lectura.

Hay libros muy amenos, en los que ellos pueden convertirse en los protagonistas, una aventura maravillosa para ellos y que les abre su personalidad, ya que ellos adaptan el cuento a sus propias imágenes y nombres inventados.

Las historias son infinitas y variadas, se ha de intentar adaptarle la que más le guste o la que les pueda beneficiar cuando exista algún problema que a través de esa historia puedan llegar a comprender (la muerte de un familiar, la separación de los padres, la marcha de alguien querido).

La memoria también se puede ejercitar, si le vamos recordando las mismas historias de un día a otro, algo que les beneficia con el paso del tiempo.


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