Hisopo de laboratorio con el que os harán el exudado para la detecciĂłn de estreptococo beta-hemolĂtico.
El estreptococo beta-hemolĂtico, tambiĂ©n conocido como Streptococcus agalactiae o estreptococo del grupo B (EGB), es una bacteria que forma parte de la flora normal del tracto gastrointestinal y puede colonizar la vagina y el tracto urinario. Se estima que se encuentra en la vagina de un 20% de las mujeres, aunque las tasas pueden oscilar entre el 5% y el 35% segĂşn el estudio y la poblaciĂłn.
Para la mujer adulta sana, esta bacteria generalmente no tiene sintomatologĂa y tampoco es peligrosa para la salud. Sin embargo, en el contexto del embarazo, es fundamental tomar medidas preventivas ya que el bebĂ© entrará en contacto con ella durante el parto. La colonizaciĂłn del tracto genital puede ser intermitente, lo que significa que la bacteria puede aparecer y desaparecer de forma natural.
Aproximadamente en la semana 35 a 37 de embarazo (siendo la semana 36 la más habitual), vuestro ginecólogo o matrona os realizará un exudado de la vagina y el perineo (zona anorrectal) con el fin de saber si sois portadoras de esta bacteria. Esta prueba es sencilla, rápida e indolora, y consiste en recolectar una pequeña muestra con un hisopo.
¿Cómo se realiza y cuándo la prueba del EGB?
La toma de muestra se realiza en el tercio externo de la vagina y en el esfĂnter anal. Puede utilizarse un Ăşnico hisopo para ambas zonas o dos distintos. Es importante que la muestra se obtenga antes de cualquier manipulaciĂłn vaginal y sin haber usado productos de higiene Ăntima previos.
La validez de esta prueba es de aproximadamente 5 semanas. Por ello, si el parto no se produce en este periodo tras la toma de la muestra, se recomienda repetir el cultivo. Asimismo, es necesario realizar el cribado en cada embarazo, ya que un resultado negativo previo no garantiza la ausencia de la bacteria en una gestaciĂłn posterior. Incluso en casos de cesárea programada, se recomienda la prueba por si se produjera una rotura de membranas antes de la cirugĂa.

Resultados y tratamiento preventivo
Existen dos posibles resultados tras el análisis: el resultado negativo, que indica que no hay presencia de la bacteria y no requiere tratamiento, y el resultado positivo, que indica que la madre es portadora.
En el caso de obtener un positivo, no significa que estĂ©is enfermas, sino que sois colonizadoras. Por ello, no se administra tratamiento durante la gestaciĂłn (ya que la bacteria volverĂa a colonizar la vagina desde el recto al finalizar el antibiĂłtico), sino que se administrarán 2 dosis como mĂnimo de penicilina (o ampicilina) por vĂa intravenosa el dĂa del parto. Este antibiĂłtico pasará a travĂ©s de la placenta ayudando al bebĂ© a combatir el estreptococo que recoja en el nacimiento.
Si presentáis alergia a la penicilina, el médico utilizará alternativas como la cefazolina o, según la sensibilidad de la cepa, clindamicina o vancomicina. El objetivo es que el antibiótico sea administrado al menos cuatro horas antes del final del parto para maximizar su eficacia.
Existen situaciones donde se administrará antibiótico de forma preventiva aunque no se tenga el resultado de la prueba: partos prematuros (menos de 37 semanas), rotura de membranas prolongada (más de 18 horas) o presencia de fiebre intraparto (38°C o más).
SĂntomas de infecciĂłn en el reciĂ©n nacido
Sin medidas de prevenciĂłn, la transmisiĂłn vertical ocurre en aproximadamente el 50% de los casos. Aunque la mayorĂa de los bebĂ©s no desarrollan problemas, algunos pueden sufrir infecciones graves que se manifiestan generalmente en las primeras 24 horas de vida:
- Septicemia: InfecciĂłn generalizada de la sangre que alcanza su punto crĂtico debido a la inmadurez del sistema inmunitario. Si eres positiva y no has recibido tratamiento adecuado, dejarán a tu hijo en observaciĂłn al menos durante 2 dĂas.
- Problemas respiratorios: Puede manifestarse como una neumonĂa neonatal.
- Alteraciones digestivas y malestar general.
- Ritmo cardĂaco anormal, pudiendo ser más rápido o más lento (taquicardia o bradicardia).
- Fiebre y convulsiones, que pueden ser signos de una meningitis.
- Dificultad para alimentarse o letargo (bebé muy cansado que cuesta despertar).
PrevenciĂłn durante el embarazo
Para intentar reducir la carga bacteriana y mantener un equilibrio saludable en la zona genital, se sugieren las siguientes medidas:
- Limpiar las partes Ăntimas de adelante hacia atrás para evitar arrastrar bacterias del tracto intestinal hacia la zona vaginal.
- Mantener relaciones sexuales higiénicas.
- Tomar probióticos adecuados para regenerar la flora bacteriana vaginal. Los lactobacilos ayudan a mantener el pH y a «limpiar» las bacterias oportunistas.
- Reducir el nĂşmero de tactos vaginales innecesarios al final del embarazo, ya que pueden facilitar la entrada de patĂłgenos.
Es importante mencionar que la presencia de EGB en la orina (bacteriuria) en cualquier momento del embarazo es un indicador claro de que la madre es portadora, por lo que en estos casos se administrará la profilaxis antibiótica durante el parto sin necesidad de realizar el cultivo vaginal.
Si has intentado prevenir el EGB y no ha sido posible, no te sientas mal o culpable. Como madre que tuvo un positivo en su exudado, os doy la noticia esperanzadora de que mi hija nació sana y sin ningún tipo de problema posterior. De todas formas, si notáis algo raro en vuestro bebé a las pocas semanas de nacido y tenéis miedo de que haya sido por el estreptococo, consultad con el pediatra de inmediato.
El seguimiento mĂ©dico adecuado y el cribado prenatal universal son las herramientas más eficaces para garantizar que la transmisiĂłn de la bacteria no derive en complicaciones, permitiendo que la gran mayorĂa de los bebĂ©s nazcan completamente sanos gracias a la administraciĂłn oportuna de antibiĂłticos durante el trabajo de parto.