Estrés de ser madre y mujer

estrés madre

Ser madre y mujer en la actualidad es un trabajo que no tienen fin, que nunca se acaba. Está comprobado que las mujeres que trabajan dentro y fuera de casa sufren unos niveles muy altos de estrés y culpa. Como si no fuera suficiente toda la carga de trabajo que tienen encima, se echan la culpa por no poder hacer todas sus funciones de forma perfecta. Veamos cómo es el estrés de ser madre y mujer.

La mujer perfecta

La sociedad espera que cuidemos de nuestros hijos como si no tuviéramos trabajo, y que trabajemos como si no fuéramos madres. Y eso es completamente imposible. No podemos trabajar 36 horas al día. Ni somos robots ni lo pretendemos ser. Somos personas con una energía limitada que tienen que dividirse para poder llegar a todo. Y esta exigencia externa unida a la exigencia interna, provoca que el estrés se dispare.

Cuando se llega a casa del trabajo el trabajo continúa sin tregua. Lavadoras, cenas, baños, rabietas… unos malabarismos que se quedan con las últimas energías que te quedan. Ya no queda tiempo para una misma, nos ponemos en segundo plano y ponemos el automático. El agotamiento constante deja una sensación de burnout mental que tiene sus efectos en el cuerpo.

La conciliación entre la vida laboral y la maternidad a día de hoy todavía es una utopía por desgracia. Y muchas mujeres tienen que decidir entre la culpa de dejar a sus bebés desde bien pequeños, o no poder desarrollar sus carreras profesionales.

Ser madre es difícil

Si ya en el mundo en el que estamos es complicado ser mujer (techos de cristal, discriminación sexual, menor salario) lo es más si además somos madres. Se nos envían señales de todo lo que hay que hacer para ser una buena madre, una semilla en tu cerebro de que si no haces eso no lo estás haciendo bien. La presión es constante.

Ya sabemos que el estrés continuado afecta a nuestro cuerpo y a nuestra mente de una manera brutal. Además de afectar a nuestro sueño, rendimiento, concentración y energía, nos afecta en nuestras digestiones, aumentan los dolores de cabeza y musculares, y crea enfermedades o empeora enfermedades que ya había.

estrés mujer

No somos perfectas

Por eso es muy importante que admitamos nuestras limitaciones. Que nos demos cuenta de que tenemos unas energías limitadas que deberemos administrar. Y que en todas nuestras obligaciones no podemos olvidarnos de nosotras mismas. Las que tiramos del carro, las que estamos al pie del cañón también necesitamos un tiempo para nosotras. Un baño de espuma, un buen libro, una copa de vino, bailar, hacer deporte. Regálate momentos para ti, para desconectar, con cosas que disfrutes. Para conectar contigo misma de nuevo. Para dejar de un lado de ser la madre de y volver a ser tú.

No todas las personas exteriorizamos el estrés de la misma forma. Hay personas a las que le da por comer, otras por lo contrario, a otros les quita el sueño y a otros se lo da. Deberemos aprender a escuchar nuestro cuerpo para detectar el semáforo del estrés. Saber como responde nuestro cuerpo cuando estamos estresadas y en qué niveles. Así podremos parar antes de llegar a quemarnos y que vaya a más. Si sola no puedes, no dudes en pedir ayuda profesional. Un psicólogo puede ayudarte a afrontar mejor el estrés y sus síntomas.

Debemos dejar de ser tan autoexigentes con nosotras mismas. Dejar de intentar ser la madre perfecta, la mujer perfecta, y la trabajadora perfecta. La perfección no existe.  Deberemos encontrar un equilibrio donde nos sintamos cómodas, repartiendo responsabilidades en el hogar, estableciendo prioridades, distinguiendo entre cosas urgentes y no tan urgentes, organizándonos bien. Ser más realista con nuestras expectativas.

Felicítate por todo lo que has conseguido, no te fustigues y relativiza. La vida es demasiado corta.

Porque recuerda… para conseguir que cambien las cosas fuera, primero debemos comenzar a cambiar nosotras.


Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.