Un estudio alerta sobre intoxicaciones que sufren los niños debido a cigarrillos electrónicos

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Cuando se empezaron a popularizar los cigarrillos electrónicos como alternativa al tabaco convencional, se pensaba realmente que esta práctica podría contrarrestar los efectos nocivos para la salud que ocasiona el tabaquismo. “Fumar mata”, eso lo sabemos todos; aunque los más jóvenes no siempre reciben bien el mensaje porque la muerte suele quedarles muy lejos. Por eso se les habla también de la incompatibilidad del hábito con la práctica del deporte, e incluso de que fumar puede afectar el deseo y la potencia sexual.

Desde el momento en el que surgió la controversia acerca de la supuesta inocuidad de los cigarros electrónicos, los especialistas se empezaron a formular preguntas. Por ejemplo ¿es más seguro vapear que fumar? ¿cuál es la diferencia? Hay investigadores que si que atribuyen menor riesgo, debido al funcionamiento: se calienta un líquido, y no el tabaco, así que se reduce el número de partículas peligrosas que son inhaladas. A priori el planteamiento es bastante ridículo porque nos da a elegir entre “malo y menos malo”, cuando en realidad lo que se deben potenciar son los buenos hábitos. Para mí, lo más grave es que al ser presentados como “inofensivos” (¿?) también se han popularizado entre adolescentes.

El humo de primera (fumar), de segunda (ser fumador pasivo) y de tercera (cuando se queda impregnado en las superficies de la casa o el coche) mano es perjudicial, y lo es sobre todo para las niñas y los niños, que poseen un organismo muy sensible en desarrollo. Cuando llegaron los cigarrillos electrónicos y popularizaron el “vaping”, su consumo era ‘lo más’, porque además de estar asociados a menor peligro, podrían ayudar a dejar de fumar. Afortunadamente poco a poco también llegaban las alertas sanitarias, y junto a ellas, hubieron usuarios que fracasaron en el intento de abandonar el tabaco ‘gracias’ (¿?) a estos cigarrillos.

Vapear: ¿eso qué es?

El cigarro electrónico cuenta con un dispositivo que calienta las sustancias contenidas (nicotina y aromatizantes), por eso se habla de hacer ‘vaping’, o de ‘vapear’. No se quema tabaco vegetal ni se inhala alquitrán o monóxido de carbono, pero se sigue recibiendo nicotina (que es la droga en la que se basa el efecto del tabaco). Entre los riesgos se encuentra una afectación al cerebro, corazón y sistema nervioso. Excepcionalmente podría ocurrir una insuficiencia cardíaca por arritmias.

Nos cuentan en Kids Health que los usuarios suelen estar deprimidos, malhumorados, nerviosos o cansados (síndrome de abstinencia) puesto que la nicotina es una droga muy adictiva. Con el tiempo aparecerán patologías similares a las que ocasiona el tabaco convencional (incluidas las cardiopatías).

Cigarrillos electrónicos

Niños y cigarrillos electrónicos: una relación más que desaconsejada.

Chitra Dinakar es alergóloga con especialidad en población pediátrica. Trabaja en el Hospital Infantil Mercy de Kansas City; afirma que “en general, los jóvenes son más sensibles a los productos químicos”. Como dato adicional, las personas que “vapean” llegaron a mencionar en diferentes foros online 326 síntomas negativos, frente a 78 positivos y 1 neutro Estos datos han sido recogidos por una bióloga celular llamada Prue Talbot.

Este post se centra sobre todo en los riesgos para los menores de edad, los que usan el producto (adolescentes) y los que pudieran estar en contacto con él (niños/as pequeños).

Un estudio reciente nos aclara muchas dudas

En la edición del próximo mes de la revista Pediatrics será publicado un estudio que ya puede ser consultado en línea. Se llama “Pediatric Exposure to E-Cigarettes, Nicotine, and Tobacco Products in the United States” y relaciona la exposición de los niños a los e-cigarrillos con 5 veces más de probabilidades de necesitar atención médica; también se concluye que sufren resultados médicos graves 2,6 veces más que los que sufren los efectos del humo del tabaco.

La nicotina líquida es dañina para la infancia, pero los investigadores han buscado en la base de datos de las llamadas a los servicios de información toxicológica. De aquellas que se relacionan con el contacto de los peques con tabaco o cigarrillos electrónicos, un 14 por ciento tenían relación con la exposición a ese componente (nicotina líquida). ¡Nada menos que un 92 por ciento de estas últimas llamadas, fueron provocadas porque un menor la había ingerido!. Estas situaciones raramente ocurren de casualidad, y así es según la investigación: los afectados sabían dónde se guardaban los e-cigarrillos.

Se necesita una regulación sobre el producto.

La tragedia se cebó en una familia, cuyo hijo murió, y aún así un representante de los fabricantes, afirma que se exageran las consecuencias negativas.

En la actualidad, y dado el vacío educacional y normativo en los Estados Unidos, los autores del estudio (Alisa Camboj y su equipo) sugieren que el gobierno del país provoque cambios en la composición y presentación del producto; así como mayor educación social para prevenir el envenenamiento infantil que se asocia. También se pide que se prohiban los sabores y las etiquetas atractivas.

La nicotina líquida debe ser tratada como cualquier otro veneno. “Henry Spiller, del Centro de Intoxicaciones de Ohio”

Yo diría: “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”. Aconsejaría mucha prudencia si usáis estos productos, en principio la recomendación sería de evitar el uso, pero como mínimo no utilizarlos a la vista de los peques, y desde luego no dejarlos a su vista / alcance (ni el cigarrillo ni los accesorios). También me gustaría que fuéramos un poco más conscientes y responsables con los adolescentes, y en este tema esto se traduce en no les sugieras el ‘vaping’ en alternativa al tabaco convencional pensando que así todos os evitaréis problemas.

Ellos no suelen ser conscientes de cómo sus comportamientos les afectarán en el futuro, no es tiempo de eso, sino de vivir la vida plenamente. Somos nosotros los que nos debemos centrar en los inconvenientes inmediatos (menos dinero para gastar, por ejemplo), y sobre todo mejorar mucho la comunicación intrafamiliar.

Imagen — (Segunda) planetc1


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Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

5 comentarios

  1.   dreadnought1972 dijo

    Madre mía, que cantidad de verborrea desinformada hay en este artículo.

    Lo primero: los dispositivos de vaporización personal no van destinados a los niños ni nunca se ha pretendido que sea así. Pero, dado que según el Real Colegio de Médicos de Reino Unido son hasta un 95% más sanos que los cigarrillos tradicionales, dado a elegir entre fumar y vapear, prefiero que un joven vapee a que fume, sinceramente.

    Lo malo es que el estudio que cita de referencia desaconseja que se vapee para los jóvenes que están intentando dejar de fumar y que emplee chicles o parches de nicotina, métodos cuyo porcentaje de éxito es nimio y el de recaída enorme. Sin embargo, pretenden negar la evidencia científica que demuestra que el porcentaje de éxito de los usuarios de vapeadores personales es cercano al 70% y la tasa de recaída en el consumo del tabaco muy baja.

    Segundo: los vapeadores personales no sirven para puerta de entrada al tabaco. Esto ya ha quedado ampliamente demostrado en suficientes estudios contrastados.

    Tercero: No existe el “vapeador pasivo”. Demostrado por un estudio realizado por el propio CSIC en España y por el académico de la Facultad de Valencia Miguel de la Guardia. A una distancia de más de 30 cm no existen partículas de nicotina en el ambiente.

    Cuarto: La nicotina no es tan adictiva por si sola como la pintan. Como es realmente adictiva es cuando se inhala junto al resto de sustancias que componen el humo del tabaco. Es obvio, en realidad: si fuera tan adictiva como la pintan, cómo sería posible que se emplearan parches que suministran dicha sustancia por vía tópica o mediante vaporizadores (sí, curiosamente la industria farmacéutica fabrica aerosoles que contienen y vaporizan nicotina).

    Por otro lado, la cantidad de nicotina en los frascos de los líquidos para vapeo no es lo suficientemente alta como para provocar una intoxicación por contacto. Otra cosa sería si el usuario o su hijo la ingiere, pero para esto ya se han implementado desde hace años los tapones a prueba de niños y el sentido común.

    Quinto: Sí, se trata de sustituir algo que seguro te va a matar o hacer pasar las de caín por algo que es un 95% más seguro y que te puede ayudar a dejar el tabaco. Se llama Terapia de Reducción de Riesgos y se comenzó a emplear para atajar el problema del SIDA al proporcionar jeringuillas limpias a los adictos a la heroína durante los años 80 para evitar que las compartieran y se siguiera extendiendo dicho virus. Si sustituimos los principales riesgos de un producto por otro que carece de ellos y que millones de usuarios emplean alrededor del mundo, teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de ellos reportan el mismo tipo de mejorías en su vida personal, estamos cerrando el paso a una de las mayores epidemias que ha padecido la especie humana: el tabaquismo.

    Que un estudio financiado por una multinacional farmacéutica llegue a las conclusiones que más les favorezca no debería de extrañar a nadie a estas alturas, pero de ahí a intentar desinformar a los lectores, va un trecho bastante grande.

    1.    Macarena dijo

      Hola Dread Nought, en primer lugar ¡gracias por comentar! (aunque hayas empezado aludiendo a mi verborrea ‘desinformada’ 😉 )

      Mira, yo te quiero responder que no es nuestra intención desinformar a los lectores (es un blog sobre familia, maternidad, infancia y todo lo relacionado; asumo que lo sabes), sino presentar los resultados de un estudio publicado por Pediatrics, la revista científica asociada a la Asociación Americana de Pediatria.

      Dicho esto, acepto que los dispositivos de los que hablamos no van destinados en un principio a menores de edad, como no va destinada ninguna de las otras drogas, lo que ocurre es que las consumen, de forma experimental o habitual. Sobre la decisión que yo planteo (fumar tabaco o vapear) me refería con el comentario a que a veces se nos olvida incluir otras opciones. Es como si (hoy en día que esto está de moda por el sobrepeso) si me das a elegir entre zumo o refresco, y yo te digo que también existe la posibilidad de agua. En el caso de los adolescentes, el tema giraría un poco, entorno a las alternativas al consumo de sustancias.

      En segundo lugar no creo haber escrito que vapear lleva a fumar tabaco, pero revisaré otra vez el texto, no vaya a ser que… Tampoco he sugerido la existencia de vapeadores pasivos; a no ser que al mencionar el efecto del humo en los niños, se haya entendido así.

      En cuarto lugar, sobre la nicotina: igual estoy desactualizada, pero la nicotina era señalada como una sustancia muy adictiva en una formación que realicé sobre drogas, cuando trabajaba en ese campo. Y sí, como dices, es la ingesta la que ha ocasionado varios episodios de intoxicación en niños.

      ¡Qué curioso que menciones la terapia de reducción de riesgos! conozco el tema muy bien, he coordinado programas de intercambio de jeringuillas. Entiendo el planteamiento que ofreces, aunque los tiros del estudio del que he hablado no van por ahí. Y por cierto, ¿está financiado por una multinacional farmacéutica?, no creo… ¿si?

      En cualquier caso, tu aportación ha sido muy interesante. De nuevo gracias.

  2.   Ricardo Arango Naranjo dijo

    Buenas noches. Yo soy vapeador y dejé de fumar por completo. Llevaba aproximadamente 16 años fumando en promedio un paquete al día y he sentido una mejoría física muy evidente. Puedo especificamente hablar de una mejoría muy notable en la respiración. Yo aconsejo investigar a Konstantino Farsalinos, un cardiólogo griego quien se ha dedicado a estudiar el tema de los cigarrillos electrónicos. El mismo dice, según entiendo, que ya hay alrrededor de 40 estudios sobre los cigarrillos electrónicos y entre ellos están los que mencionaban Dread. A mi si me parece importante el tema de la regulación, siempre y cuando sea sensata, justa y hecha a partir de la evidencia que ya existe hasta ahora. Yo he considerado el hecho de vapear como una reducción de daño e inclusive me ha liberado de un gran estrés que sentía anteriormente cuando fumaba. Para quien desee librarse de la adicción a la nicotina lo ideal es pues dejarla de consumir en cualquier forma pero no son muchos los casos de éxito y a veces necesitamos ¨ayudas¨. Esta puede ser una de éllas o por que no? un paso intermedio hacia la liberación definitiva de la nicotina.

  3.   Ricardo Arango Naranjo dijo

    Otra cosa que me parece importantísima es que a la hora de escoger y comprar un cigarrillo electrónico se investigue bien y se escoja un fabricante reconocido y me refiero a esto principalmente por el tema de que la batería debe ser lo más segura posible. Sabemos que se han presentado accidentes con baterías que han explotado.

    1.    Macarena dijo

      Hola Ricardo Arango: gracias por contar tu experiencia y trasladar tus recomendaciones.

      Recuerdo que el post va en la línea de la Seguridad Infantil, en base a una recogida de datos que los investigadores del estudio mencionado han realizado,partiendo de los servicios de información toxicológica en Estados Unidos.

      Gracias de nuevo.

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