Qué son los “fidget spinner”, y qué hay de la polémica generada en Estados Unidos

¡Ya tardaba en llegar una nueva moda para que los niños se entretengan en el patio de la escuela o en el parque! Los habrás visto aunque no sepas cómo se llaman… son “fidget spinners”. Estos días hemos leído algunas noticias sobre los problemas que pueden estar ocasionando en algunas escuelas de Estados Unidos. Problemas de convivencia y molestias en las aulas, debido a que las alumnas y los alumnos los hacen girar incesantemente.

Confieso que no fue hasta el pasado sábado cuando vi uno por primera vez, y en un evento deportivo al que llevé a mi hijo mayor; deduzco que aún no son muy populares en España, pero todo se andará. En cualquier caso, los peques van perdiendo interés por este tipo de modas conforme crecen (para dar paso a otras relacionadas con la indumentaria o la música). No es un juguete nuevo, sino que lleva unos 20 años entre nosotros, aunque en su origen estaba más enfocado a ayudar a niños con TDAH o autismo, por su efecto supuestamente desestresante.

El fidget spinner (también tiene otros nombres), consta de tres extremos que tienen su propio centro giratorio, y a la vez rotan sobre el eje (una especie de botón que podemos sujetar con la mano). En YouTube, ya hay varios vídeos mostrando las habilidades que pueden desarrollarse, y consejos para que el juguete ruede sobre la nariz (por ejemplo).

¿Problema u oportunidad?

Niños con algún trastorno del aprendizaje que mejoran el desempeño en determinadas pruebas, parques en los que a lo único que se juega es a hacer girar el spinner, directores que envían una circular a las familias prohibiendo el uso (y pidiendo certificado médico que justifique llevarlo al cole), profesores que piden que en caso de ser necesario, se haga rodar debajo de la mesa, fuera de la vista de los demás….

Está claro que un uso masivo acabará siendo bastante absurdo, por suerte, las modas pasan; aunque también lo está que si realmente evita el estrés, a muchos peques les va a venir muy bien. Aunque pensándolo mejor, ¿qué tal si dejamos de estresarles?

Finalmente, me surgen dos ideas al respecto: por una parte, reconozco que varios niños jugando a la vez al fidget spinner, es como para ponerse de los nervios (y cuando los docentes aún no se habían recuperado del “bottle challenge” 😉 ); por la otra, en más de una ocasión nos dedicamos a opinar o juzgar los objetos con los que se entretienen nuestros niños, como si nosotros no lo hubiéramos sido.

No soy de modas tan temporales, pero al fin y al cabo somos las madres y los padres los que compramos ciertos artilugios, así que ¡para qué quejarnos tanto! Otra cosa, es reconocer que con el paso del tiempo la utilidad no pasa de ser que queden guardados en un cajón, y que su destino final sea la papelera.

Vía — BBC
Imagen — Wikimedia Commons


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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