¡Hola, lectores! Ya os he contadas en varias ocasiones que tengo vecinos pequeños y adolescentes. Pues bien, hoy quería centrarme en los últimos. En los adolescentes. El otro día hablaba con una de ellas que asiste a tercero de la ESO que me decía: «jo, Mel, ni te imaginas la de cosas que tengo que memorizar». Lo peor de todo es que sí que me lo imaginaba pero esperaba que las cosas hubieran cambiado un poco.
Sin saber muy bien la respuesta que me iba a dar le pregunté: «¿pero es que todavía se enseña así?» y me contestó: «dos de mis profesores si pones algo diferente a los libros te baja la nota». Eso me hizo recordar mi época en educación secundaria. Yo siempre quería saber y conocer más. Y en Historia me suspendieron un examen por poner más cosas (correctas) de las que se habían estudiado en clase.
Antes de seguir leyendo, me encantaría que pararais unos minutos y reflexionarais sobre esta cuestión: ¿qué habilidades os gustaría que se fomentaran en los centros educativos a los que acuden vuestros hijos, sobrinos, primos…? Cuando lo hayáis pensado y lo tengáis claro, os invito a leer mi respuesta a la pregunta que os he formulado. ¿Os animáis?
¿Por qué en los centros educativos no hay muchos debates?
También aproveché para preguntarle a mi vecina si en alguna asignatura los profesores proponían algún debate para favorecer la comunicación, la expresión oral y la diversidad de ideas. Me contestó con un tajante no. ¡Ojo! No estoy hablando de todos los centros educativos en general si no de algunos en concreto (afortunadamente tenemos muchos profesores e institutos que si tienen en cuenta los debates).
Así que una habilidad que podrían fomentar los centros educativos (que no lo hagan) es el debate. Yo tuve la suerte de en cuarto de la eso tuve una profesora de Sociales súper interesante con la que siempre debatíamos los quince minutos antes de clase. Además, en los exámenes siempre nos ponía una pregunta acerca de una noticia que nos hubiera llamado la atención y que habláramos de ella. ¿Sabéis lo que se aprende al desarrollar una idea en voz alta y al escuchar las opiniones de los compañeros? Muchísimo.
¿Y qué pasa con la reflexión y el pensamiento crítico?
Vale, reflexión y pensamiento crítico son dos habilidades pero creo que tienen que ir juntas. ¿Hay centros educativos que pecan de memorización? Por supuesto que sí. Eso lo sabemos todos. Pero, ¿si no se enseña a los estudiantes a reflexionar y a razonar que será de ellos? Desgraciadamente, todavía hay profesores que tienen una frase favorita muy antigua: «esto es así porque lo digo yo». Pero, ¿por qué así?
A los estudiantes hay que enseñarles a hacerse preguntas. Hay que hacerles ver que no todo en la vida es sí o no y que ellos también pueden opinar (y mucho) de lo que está pasando a su alrededor. No digo que la memorización no sea importante (que lo es), pero, ¿creéis que todos los alumnos comprenden y reflexionan lo que estudian? Esa es la cuestión que deberían plantearse los profesores.

¿Hay centros educativos que se olvidan de la creatividad?
Pues me temo que sí (menos mal que no todos). Hay centros educativos que no tienen en cuenta la identidad personal, ni la creatividad, ni la imaginación de los estudiantes. La creatividad e imaginación pueden ayudar a los alumnos a tener más iniciativa, a ser más independientes y a tener opiniones diferentes a los demás que pueden ser de gran ayuda en muchas situaciones.
«Este problema se resuelve así porque lo dice el libro». ¿Habéis escuchado ese comentario alguna vez? Yo lo hice en segundo de secundaria. Un compañero al que se le daba genial las matemáticas halló un proceso diferente de cómo resolver el problema (que también era correcto) y el profesor le penalizó por ello enfadándose y regañando a mi compañero. ¿Por qué? Hoy todavía lo sigo sin comprender. En fin.
¿Se enseñan estrategias útiles para la vida?
Aprender estrategias para afrontar la vida fuera de casa y de las aulas me parece fundamental. Por ejemplo, ¿en los centros educativos se enseña a superar entrevistas de trabajo? Pues quizás en alguno sí pero la gran mayoría están demasiado ocupados intentando cumplir el extenso programa. ¿Se enseña a los estudiantes a comprender un contrato de trabajo? Pues creo que no mucho y sería muy importante.
Está claro que el sistema educativo quiere alejarse totalmente del concepto educar para la vida. Pero los centros educativos y profesores sí que deberían preocuparse por ello (sí, muchos lo están haciendo ya). «¿Qué cosas útiles puedo enseñarles a los estudiantes para el futuro?» «¿Qué estrategias les puede venir bien para fuera de casa y del centro educativo?» Esas preguntas, para mí, imprescindibles.

¿La educación emocional es importante en las aulas?
Pues seguramente que en muchos centros educativos sí. Pero no en todos. De hecho, todavía hay muchos colegios e institutos que afirman que valores, emociones y sentimientos se tienen que aprender solo en casa. Sí, estoy de acuerdo en que la educación en valores y emocional debe nacer en casa pero los centros educativos deben reforzar los conceptos.
Enseñar a los estudiantes a identificar sus propias emociones y reconocer las de los demás es una habilidad de vital importancia. Al menos para mí. Ser conscientes de lo que están sintiendo y por qué favorece mucho la motivación y el bienestar personal. Y si los alumnos están motivados y se dan cuenta de que sus emociones son valoradas por los profesores su interés por aprender será mucho mayor que antes.
¿Qué os han aparecido las habilidades que a mí me gustaría que se aprendieran en los centros educativos? Seguramente que a vosotros se os ocurran muchas más que no están en la lista. ¡Me encantará leerlas y crear debates con ellas!