Habitaciones iluminadas

La iluminación en el cuarto del bebé es muy importante, ya que otorgará un plus a la decoración en sí.

Para los cuartos de los más pequeños de la casa, se plantean una serie de propuestas en cuanto a luminarias para nada despreciables, bajo el concepto de iluminación natural. La misma es la más aconsejable, para evitar que el niño se pierda o altere en base a luces inadecuadas.

Para el día, las propuestas son los veladores de pie o de mesa, con bombillas naturales y hasta blancas, a fin de otorgar un ambiente similar al exterior. A estas lámparas se las reconoce bajo la denominación “luz de día”. Para completar el decorado en general y hacer a las lámparas partícipes del mismo, se sugieren una serie de dibujos para las pantallas, así como de tramas para los pies de las mismas, que pueden ser de gran utilidad al momento de dar un toque final al estilo del cuarto.

Para la noche, las lámparas propuestas son de una luz más difusa, generalmente orientadas a un sector de la habitación. Lo que se desea evitar es que el niño no reciba el impacto directo de la misma. En estos casos, el ingenio de la persona encargada de la decoración es fundamental,  si estas lámparas son aplicadas a la pared, desde la mitad de la altura de la misma, iluminando hacia arriba, los haces de luz ampliarán el campo óptico del visitante sobre la decoración del cuarto.

Fuente: decopeques


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