Hablar de sexo con los hijos/as

Los jóvenes y el sexo

Llegada la adolescencia son muchos los cambios los que se producen en los hijos, cambios de humor, necesidad de tener su propio espacio, nuevos amigos, nuevas relaciones de amistad…Los padres suelen estar atentos a casi todos los temas en los que hay un cambio en los hijos, el tema sexual es uno de los que más difícil se les hace.

Hablar de sexo con los hijos en el comienzo de la adolescencia incluso antes es un tema que deben llevar al día y del que tienen que conversar por el bien de ellos. Se hace complicado buscar el momento y el lugar en el que hablarles de  las relaciones sexuales pero una vez que se comienza se hace mucho más sencillo. 

Para comenzar a hablar de sexualidad con los hijos es imprescindible empezar lo antes posible, no es necesario comenzar justo cuando comienza su adolescencia ni tampoco hablar de sexo como tal cuando tienen cinco años. Es preciso comenzar llamando a las partes íntimas del niño y de la niña por su nombre, no ponerles calificativos que se alejen de su verdadero nombre y que conozcan que tanto el papá como la mamá tienen órganos diferentes.

No crean que por llamar por su nombre a los órganos reproductores serán peores padres y mucho menos si sus hijos les preguntan de donde vienen y se lo explican de forma “adornada” y adecuada a su edad.

 

Cuando son adolescentes es complicado sacarles el tema así que sería de gran ayuda hablarle cuando estén solos y en un momento algo impersonal, como cuando están en el coche o mientras están cocinando o limpiando. Esto ayudará, ya que se puede iniciar una conversación sin necesidad de mirarlos a los ojos, un momento que se hace incómodo y que puede asustarlo.

Los padres deben aprender a hablar de sexo con sus hijos sin tabúes, evitando los silencios y resolviendo sus dudas, hablando sin rodeos ni complicaciones.

Es importante tener estas conversaciones y sacar el tema en otro momento, no es conveniente tener la típica charla y fin del asunto, ya que sus dudas e inquietudes irán aumentando a la vez que van creciendo y deben notar que pueden resolver esas dudas preguntando en casa sin ningún tipo de remordimiento ni vergüenza.


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