¿Tu hijo empieza Secundaria? Así le puedes ayudar

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El cambio de Primaria a Secundaria es muy duro para muchos niños, y un ‘salto’ importante para la mayoría. Aún hoy está en discusión si se debería haber rebajado la edad de entrar al Instituto, entre otras cosas porque (excepto en los centros concertados) las alumnas y los alumnos cambian de centro para seguir sus estudios después de sexto curso. El proceso de ajuste no siempre finaliza con resultado positivo; y no me refiero solo al terreno académico, sino también al mundo emocional de aquellos que aún son muy jovencitos para asumir cambios de hábitos o posibles problemas en la relación con sus compañeros.

Y no, no a todos les va mal, pero sí, de alguna manera tienen que acomodarse a la nueva situación… Hay niñas o niños que soy muy estudiosos y simplemente continúan con su rutina, hay quien es introvertido y para encajar se une a los alborotadores, quien se retrae, quien deja de esforzarse porque simplemente no se encuentra a sí mismo… ¿Una fórmula mágica para ayudarles? Estar a su lado, por si nos necesitan; e interesarnos por sus progresos. No pensar que su independencia física y una mayor autonomía social significan que ya pueden prescindir de nosotros, ¡ni hablar!

El director del colegio de la niña (mi hijo ya está en secundaria) me dijo en una ocasión que las madres y los padres se ‘echan para atrás’ cuando los peques empiezan Primaria, y todavía se apartan más de los hijos cuando estos marchan al Instituto. Y deberíamos hacer justo al revés, bueno, al revés tampoco; pero somos padres y esa condición tiene muchísimas implicaciones. La pubertad y la adolescencia llegan acompañadas de muchísimos cambios; y es por eso que la pretendida independencia se manifiesta a veces con un deseo de guía o protección; se trata de darles en función de lo que pidan (tiempo, afectos, ayuda para organizarse, etc).

¿Tu hijo empieza Secundaria? Así le puedes ayudar

De Primaria a Secundaria: ¿quién no sufriría el cambio?

Un centro más grande, compañeras y compañeros nuevos, un docente por cada materia, metodologías diferentes, seis horas seguidas de clase, madrugones (os recomendamos releer este post sobre los ritmos del sueño en la adolescencia), modificación de los hábitos de comida (llegan a casa a las 2 y media o las 3); presiones por ser igual al resto, la amenaza del ciberbullying, conflictos, …

Vienen de tener un tutor que les imparte la mayoría de asignaturas y ha tenido 2 años seguidos para conocerles, llegan a un sitio en el que el tutor es da mates, o lengua, que media entre los padres y los otros profesores, pero que necesitará casi un trimestre para descubrir a cada uno de sus alumnos.

Confía en tu hijo, confía en los profes.

Confía también en ti misma… Siempre estás a tiempo de intervenir: de pedir que lo saquen de esa clase en la que le acosan, de contarle a la psicopedagoga que tu hijo tiene necesidades de aprendizaje distintas, de planificar los tiempos de estudios si te das cuenta de que el curso no está funcionando bien. Mantén un nivel de exigencia alto con el niño (pero teniendo en cuenta sus capacidades), y también con el centro, no tengas miedo de llamar por teléfono o pedir tutorías; acude también si te lo piden, y por supuesto moléstate en conocer a las familias de los nuevos compañeros.

Tu apoyo empezará con el primer día de clase, acabará con el fin de curso; al principio puedes exigirte más, después aprenderás a delegar en tus hijos, y puede que hasta te de buen resultado. Cuando sean necesarias modificaciones, háblalo con ellos y poneros manos a la obra.

¿Tu hijo empieza Secundaria? Así le puedes ayudar

Diez Consejos para madres y padres.

  1. Habla a diario con tus hijos, comparte la comida o la cena con ellos. Hazte una experta en el Arte de la Comunicación: escuchar, comprender, exponer tus motivos, pedir,…
  2. Tu adolescente necesitará alimentarse equilibradamente y dormir lo suficiente.
  3. En los estudios: motivar más que castigar.
  4. La tecnología se debe limitar.
  5. Conocer a sus amigos, interésate; sin presiones, sin agobios.
  6. Es mejor poner un tiempo de estudio diario, o al menos una hora límite para empezar a hacer deberes y estudiar.
  7. ¿Tu hija ha cambiado? ¿se trata de cambios duraderos y preocupantes? Entonces redobla tus esfuerzos: intenta averiguar la causa y poner solución.
  8. Manténte informada: acude a las reuniones, solicita tutorías, participa en la Escuela de Padres; será más fácil si compartes tus preocupaciones y entiendes ‘el por qué’ de las cosas.
  9. No juzgues a tus hijos: harán nuevos amigos, desarrollarán aficiones de las que ni siquiera habías oído hablar, será un experto en youtubers, … Tú eres tú, ellos son ellos.
  10. Si quieren libertad deben ser responsables, recuérdalo y cuéntaselo.

Esperamos que te sirvan nuestras recomendaciones.

Tu hijo empieza Secundaria, ¿no es así? no me extraña que estéis nerviosos y a la vez ilusionados… Encontraréis la forma de que todo vaya bien, seguro que sabes de muchos peques que han repetido primero de ESO, ¿como puede ser? te preguntarás; pues sí, y no es sorprendente, pero aún así no pienses en el final de curso aún porque ahora necesitáis centrados y encontrar la forma de que encaje y a la vez esté motivado. Ya nos contarás.

Imágenes — JAXPORT, Maine Department of Education


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Consejos, Varios

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

2 comentarios

  1.   laia dijo

    Hola mi hija está en primero eso nuevo Instituto ha sacado todos los cursos con exlente este verano lo ha pasado muy bien en la playa con sus amigas y sabéis que tengo miedo de volverme controladora ha hecho en una semana dos amigas nuevas y ya quieren salir a la calle a pasear todas van eso me dice mi hija la dejo y alrato vienen a casa a jugar con el móvil cantar le han hecho hacer una redacción en 20min ella dice que no está acostumbrada y le han puesto un 6 y nonme lo podía creer lee un montón le ha dicho la profesora que ha hecho mala letra la he reñido luego me he arrepentido he pensado igual es la primera vez y tiene que conocer y ver que les gusta a los profesores ahora la he puesto nerviosa esto es muy difícil esta saliendo del cascarón y no se como actuar yo la dejo que suba a las amigas así mejor que estén aquí que en la calle con 12 años

    1.    Macarena dijo

      Hola Laia, ellos necesitan adaptarse al cambio, y nosotras también… el cambio es muy grande y se nota. Mucha paciencia y estar pendiente de cambios drásticos, es lo que te aconsejaría. Y estoy de acuerdo contigo: si te pide llevar a las amigas a casa, es mejor que lo permitas, aún son pequeñas para deambular por la calle, pero poco a poco querrán adquirir pequeñas metas en su independencia. Un abrazo.

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