Hijos de mamás trabajadoras

Que las mamás trabajen, se ha convertido en lo más común en la actualidad. Aquellas mamás que por la mañana, han de dejar a sus bebés para marcharse al trabajo, es algo más que normal hoy en día, es entonces cuando el esquema de la familia queda roto en cierta manera, pues el papel de la mamá que cuida al niño, se sustituye por el de la niñera o cuidadora.

Los niños, son los grandes perjudicados en estas situaciones, pues ellos, echan muy en falta la ausencia de los padres, en cierta medida los necesitan para su apoyo diario, tanto físico como emocional.

Nunca se ha de tomar una niñera como una sustitución de un padre o madre, sino simplemente como apoyo, pues los padres, son los que realmente han de marcar las normas y costumbres de las vidas de sus hijos. De esta forma, los lazos emocionales no se rompen, pues está presente el cariño, la atención y el interés que se le han de prestar. No vale el dejarlo todo a manos de una persona que nada tiene que ver dentro del rol familiar.

Los fines de semana, es la clave para recuperar el tiempo perdido. Hay que aprovechar una mejor calidad de vida en esos pequeños ratos en que la familia se encuentra unida y no evitarlos para elevar la relación de bienestar entre padres e hijos.

Para que un niño no tome demasiado en falta a sus padres, hay algunas cuestiones que no debemos de dejar pasar como despertarlos nosotros por las mañanas y acostarlos por la noche, ayudarle en el aseo, compartir el desayuno, conversar como le fue el día, echar un ojo a sus tareas… situaciones que él mismo se lo agradecerá.


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