Humanizar las cesáreas, por el bienestar de los bebés y sus mamás

Hace unos meses, el hospital de Manises (en Valencia) establecía un protocolo con el objetivo de humanizar las cesáreas “hasta los niveles de parto vaginal”. Pero ¿qué es una cesárea humanizada?; es una práctica que también recibe el nombre de cesárea natural, o en familia, y resulta muy beneficiosa para el bebé y la madre, elevando el nivel de satisfacción de (en general) toda la familia.

Teniendo en cuenta la elevada tasa de cesáreas que se practican en este país, pero sobre todo el trato que se dispensa a cientos de madres sometidas a cesárea (separación del bebé, soledad tras la intervención, entre otros), es un tema que merece discusión. Sólo se debería recurrir a una cesárea cuando es estrictamente necesario, y esto supondría una reducción importante del número de intervenciones. Pero, es que además, lo que para un ginecólogo es un trabajo, para la mujer embarazada es un momento único, que se repite muy pocas veces en la vida: el nacimiento de un hijo.

¿Qué es una cesárea humanizada?

En una cesárea humanizada se coloca al bebé sobre la madre, “piel con piel”, y no se lo llevan ni siquiera para limpiarlo o revisarlo. En todo momento el trato es muy humano, y se permite la presencia de la persona que acompaña a la madre, lo cual regula el estrés de la protagonista (si habéis “sufrido” una cesárea, probablemente sabéis lo que es quedarse a solas en reanimación sin bebé ni pareja).

La lactancia materna se instaura casi de inmediato (no hay separación). En conjunto todo es mucho más agradable. Otras características de estas cesáreas es que se puede procurar una salida lenta del abdomen reduciendo el intervencionismo, de esta forma se minimizan los efectos para el bebé de pasar en poco tiempo del útero al exterior (tengamos en cuenta que un parto puede ser muy largo, y una cesárea, es más rápida).

Pedir que tu cesárea sea humanizada.

En caso de que la intervención vaya a ser programada es posible manifestar nuestros deseos con antelación, también se puede buscar el hospital deseado si hemos tenido partos previos por cesárea y tenemos dudas sobre si podremos conseguir un parto vaginal.

Cada cesárea es diferente, incluso dentro de las cesáreas de urgencia (no programadas) no hay dos casos iguales. A veces no se puede conseguir una cesárea todo lo humanizada que se querría porque existen ciertos riesgos para el bebé o la madre; pero al menos es bueno que este tema se plantee abiertamente y entre todas y todos podamos conseguir que los nacimientos sean más amables.

Para mí, fue decisivo que mi segunda cesárea fuera humanizada, hace 10 años. Hubiera preferido un parto vaginal, y buscando precisamente eso busqué un lugar especial, y distinto del hospital en el que nació mi hijo mayor; y en que los protocolos se saltaron la parte de “humanidad” que debería estar ligada a una intervención de este tipo. A decir verdad, alguien del equipo de anestesistas se portó bien conmigo, pero el resto: cesárea innecesaria, errores en el informe, falta de información, negación de derechos.

Con mi segundo parto por cesárea, no tuve música (como hacen en el hospital de Manises) pero el entorno era tremendamente cálido, y los médicos que me atendieron me transmitieron confianza y seguridad. ¡Ah! por cierto: he hablado de un hospital en concreto, pero no es el único lugar en el que se hacen cesáreas humanizadas (siempre que sea posible); así que nuestro reconocimiento a todos esos profesionales de la salud.

Imagen — HBR


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Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita adolescencia!... Ver perfil ›

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