La crianza en brazos

Crianza en brazos

Existen muchas personas que aún critica la crianza del bebé en los brazos de los padres. Los motivos o comentario principal, mejor dicho, de esta crítica es que el bebé se acostumbrará a los brazos de los progenitores y ya no habrá quién lo suelte.

Esto puede tener un poco de lógico, sin embargo, un buen cuidado en los brazos de los papás resulta muy beneficioso para el pequeño recién nacido. Además, resulta una experiencia maravillosa tanto para los padres como para los niños, puesto que este último necesita del calor y de la protección de alguien adulto.

Los recién nacidos necesitan sentir ese calor que le brinda su mamá a la hora de dormir o de comer para percibir esa protección que ya tenía en el interior del útero. Notar los latidos de su corazón y la cercanía de la madre le hará recordar de nuevo ese lugar en el que se sentía cómodo.

Crianza en brazos

En los primeros nueves meses de vida después de haber nacido es recomendable que los pequeños sigan experimentando este tipo de sensaciones y sentimientos mientras se adapta al mundo exterior, para así favorecer a su tranquilidad y seguridad.

La crianza en los brazos es esencial para que el recién nacido se sienta como en una nube y no llore tanto. Los estímulos externos (ruidos, personas desconocidas,etc) le producen un estrés agobiante que puede hacer que llore y se sienta nervioso en la mayoría de los casos.

Crianza en brazos

Además, el contacto piel a piel facilita la lactancia materna aumentando la frecuencia de las tomas y, por tanto, la producción de leche. De esta manera, mejora el vínculo afectivo entre madre e hijo/a haciendo que estén mucho más conectados.


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