La ecografía transvaginal

Ecografía Trasnvaginal

Cuando una mujer se queda embarazada son muchas las ecografías a las que se someterán a lo largo de los nueve meses. Es la ecografía transvaginal la que no es tan habitual ya que solo se suele realizar al principio del embarazo, a la mitad del ciclo y al final (cuando lo crea oportuno el médico) y usa los ultrasonidos en vez de los rayos X.

Para que una mujer se sienta tranquila a la hora de hacerse este tipo de pruebas es necesario que conozca de qué se trata y como se realiza. La Ecografía transvaginal se trata de un estudio de la pelvis que examina los genitales de la mujer. Esta ecografía en vez de realizarse superficialmente se realiza colocando una sonda a través de la vagina de la mujer y permite conocer la presencia del embrión y la  frecuencia del ritmo cardíaco del mismo.

Ayuda a diagnosticar quistes, infecciones pélvicas, pólipos uterinos, dolor pélvico… y es muy útil para si en cualquier caso es complicado palpar los ovarios como en el caso de una paciente obesa.

Debemos saber que la ecografía trasvaginal no es nada perjudicial durante el embarazo ya que la sonda no entra en contacto con el feto y no causa daño alguno. Es muy exacto a la hora de detectar la implantación adecuada del embrión en embarazos muy recientes.

En los resultados de la ecografía puede verse los embarazos múltiples, ectópicos, aborto espontáneo, el riesgo de parto prematuro o problemas de placenta entre otras.


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