La lactancia materna podría reducir el riesgo de que las madres fumadoras vuelvan a fumar

La lactancia materna podría reducir el riesgo de que las madres fumadoras vuelvan a fumar

Quedarse embarazada puede suponer renunciar a ciertos hábitos: es el caso del hábito de fumar. Aunque en algunos casos hay quien sigue fumando porque las consecuencias del síndrome de abstinencia pueden ser peores que el propio humo del tabaco (eso dicen), lo cierto es que dejar de fumar debería ser una aspiración para todo fumador. ¡Qué mejor momento para hacerlo que la llegado de tu hijo! Además, ahora un estudio sugiere que las mamás que dejan de fumar durante el embarazo y optan por la lactancia materna para alimentar a sus hijos después tienen menos riesgo de recaer en este vicio. Creo que es una muy buena noticia.

Ya que estamos, os voy a recordar que fumar durante el embarazo puede causar una serie de problemas de salud de un niño no nacido al estar expuesto a productos químicos nocivos como el monóxido de carbono, que limitan el suministro de oxígeno y los nutrientes. Estos problemas incluyen el nacimiento prematuro, defectos de nacimiento y la pérdida del embarazo. Las mujeres embarazadas que fuman también pueden tener más el riesgo de sufrir varios problemas de salud que afectan a un bebé después de nacer, como asma, obesidad infantil y síndrome de muerte súbita del lactante. Los peligros de fumar no desaparecen después del embarazo, la reanudación del hábito de fumar puede ser peligroso.

El estudio, publicado en Nicotine & Tobacco Research, se propuso examinar los cambios en los hábitos del tabaquismo en mujeres embarazadas desde la primera cita prenatal hasta el parto. En el estudio participaron 168 mujeres que fumaron durante el embarazo.

Según los autores del estudio, se estima que el 70% de las mujeres que dejan de fumar, recaen durante el primer año después de dar a luz.   Aproximadamente, el 67% de estas fumadoras recaen en los tres primeros meses, y hasta un 90% lo hace antes de que el bebé cumpla seis meses.

Para el estudio, los investigadores obtuvieron datos sobre el tabaquismo materno que fueron verificados mediante el análisis de muestras de saliva. Para cada participante, se realizaron entrevistas a lo largo de la duración del estudio, y se tuvieron en cuenta en la evaluación factores como la lactancia materna, además de otros, como el uso de otras sustancias y el hábito de fumar de la pareja,como posibles predictores de los cambios en los hábitos de fumar.

Encontraron que a los 9 meses de dar a luz, más de la mitad de las mujeres habían vuelto a fumar después de dar a luz. Aunque las mujeres disminuyeron su consumo de tabaco durante el embarazo, 9 meses después del parto había aumentado sustancialmente su consumo de tabaco.

Sin embargo, se encontró un predictor  que indica cambios significativos en los patrones de tabaquismo desde el embarazo hasta 9 meses después del parto. Los investigadores encontraron que las mujeres que amamantan a sus bebés durante al menos 90 días fumaban mucho menos que las mujeres que no amamantan a sus hijos o hacía una lactancia mixta.

Los autores del estudio creen que la lactancia materna  podría utilizar para ayudar a reducir el riesgo de recaídas en tabaquismo después del parto. Dicen los investigadores que la lactancia materna parece ser un factor de protección contra el aumento del hábito de fumar después del parto, por lo que las intervenciones deberían formentar la lactancia materna para maximizar la eficacia, apoyándolas durante  al menos 3 meses de lactancia materna, ya que esto puede tener grandes beneficios a largo plazo en términos de reducción del tabaquismo.

Hay que tener en cuenta que fumar puede reducir potencialmente la producción de leche materna y de contaminarla  con productos químicos nocivos. Estas razones pueden explicar la renuncia de las madres que amamantan a volver a fumar después del embarazo.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *