La leche de vaca para el bebé

La leche materna, es la mejor para el bebé, pues su ingesta para el organismo, es la que mejor que se adapta, debido a su naturaleza.

La leche de vaca para un bebé, puede ser perjudicial, pues contiene demasiadas proteínas. Cualquier tipo de leche de este animal, tanto si es en polvo, evaporada, fresca… no es aconsejable para los bebés por su difícil adaptación al organismo todavía no desarrollado lo suficientemente para su asimilación. Lo más aconsejable, es introducirle esta clase de alimento a partir del año, si se hace antes, puede darse la intolerancia y las alergias.

Las leches preparadas para el biberón (de fórmula) contienen una cantidad menor de proteínas, aunque está basada también en la leche de vaca, pero tratadas y rebajadas, aun así, hay bebés que no la asimilan y les produce inflamación de estómago y rechazos del organismo.

Las inflamaciones se dan con síntomas diferentes, se pueden mostrar mediante diarreas, problemas respiratorios, ronchas en la piel, manchitas, salpullidos… la intolerancia, se muestra con síntomas como gases, estreñimiento, vómitos, diarreas…

Un síntoma muy grave que se produce y es desconocido, es el sangrado en el intestino. Esto se convierte en un problema serio, pues las mamás no pueden estar alerta, ya que el sangrado no se da señal en el pañal,  ya que se produce internamente. Esto da lugar a pasar desapercibidos y el síntoma viene tarde, cuando el bebé comienza a presentar anemia al perder esta sangre.

Por todos estos problemas se recomienda la lactancia materna siempre que sea posible y también por todo ello, alimentar a nuestro bebé lo más tarde que se pueda con la leche de vaca, a partir del año será una edad prudente.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *