La prevención de hepatitis A reduce su incidencia

Hepatitis A

El hígado es el órgano más importante desde el punto de vista metabólico, entre cuyas funciones están la desintoxicación, y el almacenaje de vitaminas y glucógeno, así como la secreción de bilis. Trabaja sin descanso, y durante las 24 horas del día, desempeña su cometido, incluyendo la fabricación de ese importante líquido digestivo llamado bilis. Hay una enfermedad que puede dañarlo seriamente, y además de forma silenciosa: se llama hepatitis, y hoy os hablaremos de la hepatitis de tipo A, cuyos afectados pertenecen mayoritariamente al grupo de edad de cinco a 9 años.

En general se considera que las hepatitis es una infección capaz de matar cada año a 1,4 millones de personas; está provocada por virus, y seguro que habéis oído hablar de que también existen la B, C, D y E; aunque hoy nos ocuparemos sólo de la mencionada arriba. Afecta sobre todo a niños y adolescentes, y es transmitida por la vía fecal – oral. Ahora te explicaré un poco más esto, porque entiendo que te pueda parecer raro: los alimentos y el agua contaminada son las fuentes de transmisión de la infección; por eso se considera que una higiene deficiente (a veces asociada a un nivel socio económico bajo) la favorece.

Según información ofrecida por SEPEAP (la Sociedad Española de Pediatría de Atención Primaria), la tasa de transmisión entre miembros de una misma familia es del 45 por ciento en niños; y la prevalencia de un cinco por ciento en la primera infancia, que se convierte en un 15 por ciento llegada la adolescencia. Traducido en cifras más compresibles: esto son 25 casos por cada 100.000 habitantes.

Identificar la hepatitis A

Es habitual que la enfermedad siga su curso sin manifestación de señales, aunque hay casos en los que provoca ictericia, deposiciones pálidas, orina oscura, dolor abdominal en la zona del hígado (derecha) y fiebre. Es una enfermedad que se autolimita pasadas varias semanas, y salvo excepciones, no deja secuelas. La mejora de las condiciones socio sanitarias e higiénicas en España, han contribuido a que la incidencia se reduzca. Según las fuentes que he consultado, no hay tratamiento específico eficaz, aunque durante el proceso, los afectados deben descansar, y evitar sustancias consideradas perjudiciales para el hígado (paracetamol, alcohol, …). En cuanto a los hábitos alimenticios, se deben preparar comidas ligeras (sobre todo en las primeras fases) y equilibradas, para compensar la inapetencia, además de hidratar al pequeño enfermo.

Evidentemente, además de las sospechas de haber contraído la infección, es necesario realizar análisis de transaminasas que prescribirá el pediatra, y pruebas serológicas, que podrían señalar el origen de la infección

Hepatitis A

Evitar la transmisión

Cuando he comentado que la vía de transmisión es fecal – anal, me refería a que el virus está presente en las heces de la persona que contrae la infección, por eso si ella misma, y quien está en contacto se lavan las manos, se evitará el contagio. Por ello se aconseja:

  • Lavarse las manos con regularidad; y especialmente tras ir al WC, cambiar pañales, y antes de comer.
  • Lavar verduras, hortalizas y frutas.
  • Evitar el marisco crudo.
  • Vacunarse.

Es muy importante la prevención, incluso cuando hablamos de enfermedades benignas como esta.

Imagen — (segunda) ANSESGOB


Categorías

Salud

Macarena

Ante todo madre: mis hijos se han criado pegados a mí, y han aprendido que la libertad se gana con responsabilidad. Ahora (¡bendita... Ver perfil ›

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *