La primer comida

Entre los 4 y 6 meses de nacido, el bebé comienza a alimentarse de algo más que leche materna. Entran en juego entonces, las papillas de verduras, las frutas, los lácteos.

Si bien cada niño es un caso particular, y cada familia deberá consultar con el pediatra, aquí van unas sugerencias que pueden ser de utilidad a madres y padres.

  • Puede ser que las primeras comidas del bebé, tan esperada por los padres, para él no resulten un acontecimiento tan importante. Es algo normal, hasta que descubra los nuevos olores, sabores, temperaturas y texturas.
  • Se recomienda para estas primeras experiencias, suavizar al máximo los preparados, a través de un “mixer” u otro utensilio que permita obtener una papilla cremosa, sin grumos.
  • La temperatura es fundamental. Recuerden que los bebés que toman el pecho, lo hacen a menos de 40º de temperatura, al igual que los biberones. Este detalle debe estar presente a la hora de preparar la papilla del niño.
  • El momento de la comida debe ser placentero, relajado, ajeno a ruidos. Por eso se sugiere a los padres del niño, dedicarle un espacio de tiempo exclusivo, donde las interrupciones telefónicas o de la TV, no existan. El infante debe sentirse a gusto con esta nueva propuesta y además sentir el amor de sus seres queridos. Así irá tomando aprecio por las diversas prácticas sociales, en este ejemplo puntual,  de la comida.

Recuerden en todos los casos, debe ser el pediatra quien asesore a los padres.

Fuente: planeta mama


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *